Vacaciones sobre cuatro ruedas
La cultura de la autocaravana está resurgiendo de sus cenizas y cada vez son más vehículos de este tipo los que se pueden ver acampados en la provincia
Para viajar de esta manera no hace falta reservar previamente. Tampoco hay que preocuparse por los horarios ni por los idiomas. Las maletas siempre estarán a buen recaudo y no hay peligro de perderlas. Se trata de las autocaravanas. Se pueden ver estacionadas frente a la playa, en áreas de servicio, en descampados o en campings. Cada vez más gente opta por este vehículo para pasar sus vacaciones. Algunos incluso reconocen que para ellos es una forma de vida. Los que las utilizan, dicen que se trata de la libertad absoluta a la hora de viajar. Además, resulta una manera muy económica de planificar las vacaciones. En definitiva, parece que el fervor por las autocaravanas ha vuelto este verano y lo hace por la puerta grande.
LUIS GARRIDO
En los años sesenta se pusieron de moda a lo largo del mundo, sobre todo entre la cultura «hippie» las famosas caravanas Wolkswagen que proporcionaban una autonomía que casaba perfectamente con la manera de pensar de los jóvenes de la época. Por aquel entonces, el vehículo constaba apenas de una cama y una pequeña cocina donde sobrevivir a esta vida de libertad. Pero los sesenta quedan muy lejos, los «hippies» se han reconvertido y las caravanas también han evolucionado. A día de hoy, las autocaravanas ofrecen una auténtica vivienda sobre cuatro ruedas. Varias camas, salón, cocina, baño y diferentes estancias. Absolutamente preparadas para vivir a bordo. Además, se ha creado en torno a ellas toda una cultura de libertad que algunos llevan incluso al extremo, considerándolo como una forma de vida. En las zonas de acampada de Zamora, este verano están siendo las protagonistas.
Para conducir una autocaravana no hace falta ningún permiso especial. De hecho no hace falta ni adquirirla, ya que diversos negocios de renta de vehículos ya incluyen éstas en su oferta. Raúl Rojo, gerente de una de estas empresas de alquiler, reconoce que «este verano mucha gente opta por este tipo de vehículos». El precio oscila dependiendo de factores como el tiempo o el kilometraje, pero según Rojo, por una media de veinte euros por día y persona se pueden vivir unas vacaciones dentro de uno de estos vehículos-vivienda.
Una de las ventajas que ofrecen las autocaravanas, es que son consideradas como vehículo al uso por la Dirección General de Tráfico, por lo que es legal estacionarlas en cualquier aparcamiento y dormir dentro, siempre que no se coloquen elementos de acampada en los alrededores que entorpezcan el funcionamiento del parking.
Daniel Castilla es un propietario de un vehículo-vivienda y se encuentra actualmente en el camping de Zamora. «La gente no conoce la legislación sobre caravanas y por eso piensan que cometemos irregularidades si dormimos en un aparcamiento, pero es como si uno se duerme en su berlina», se queja. Y es que las caravanas tienen también sus detractores que consideran que debería estar prohibido vivir con una de estas en la vía pública. «Mientras no molestemos, nosotros podemos estar donde queramos», explica Castilla.
A pesar de ello, para este malagueño la autocaravana le proporciona «la libertad absoluta». De hecho, en sus quince días de vacaciones está recorriendo «media España» por la Vía de la Plata y pretende llegar mañana hasta el Lago de Sanabria. «Vamos de sitio en sitio, parando cuando y donde queremos y sin tener que estar pendientes de si hay que llamar a un sitio o si se nos pasa la hora», sostiene. Su caravana tiene ya seis años y desde entonces, él y su familia no viajan de otra manera.
Como la de Castilla, un gran número de autocaravanas se dejan ver en las zonas de acampada de Zamora y provincia. Así, es habitual encontrarse con este tipo de vehículos en la vega del río Tera a la altura de Burganes de Valverde o Mózar, en diferentes espacios de Sanabria o en la propia capital. Y no es de extrañar, ya que las prestaciones de los vehículos hacen que se pueda hacer absolutamente todo dentro del propio habitáculo, por lo que el gasto más desproporcionado es el de la gasolina o el del alquiler de la parcela si se trata de un camping acondicionado.
Con sus defensores y sus detractores, lo que está claro es que estos vehículos son una alternativa real a la hora de viajar e ir de vacaciones. La cultura de la caravana está resurgiendo de sus cenizas. Si será por la crisis o por esa sensación de «libertad absoluta», se verá con el tiempo. Pero lo cierto es que cada vez más se pueden ver vehículos-vivienda rondando provincia.
Fuente original: La Opinión de Zamora.


























