Trabajadores de Pascual se encierran en caravanas en defensa de sus puestos
Mantendrán la protesta hasta el próximo 4 de diciembre, fecha en la que expira el ERE temporal
Los trabajadores de Pascual en Outeiro de Rei iniciaron ayer un encierro indefinido, con turnos de 24 horas y la participación de 14 empleados en cada uno de ellos, como medida de presión para solicitar que se aclare el futuro de la empresa y reclamar el mantenimiento de sus puestos de trabajo. Al no haber obtenido el permiso de la dirección de la firma para realizar la protesta en el interior de la factoría, han optado por instalar un campamento con dos caravanas y un toldo en las inmediaciones de la fábrica, donde pasarán también las noches.
El encierro comenzó después de la celebración de una asamblea en el interior de la fábrica, en la que se planificaron las actuaciones de los próximos días y en la que los trabajadores denunciaron la falta de noticias, tanto por parte de la empresa como de la Xunta, sobre el futuro de las instalaciones.
Calendario
El comité de empresa y la plantilla han elaborado ya el calendario de turnos para los próximos días. En cada uno de los relevos participará un delegado de personal de los cuatro que aún no han solicitado la liquidación. Los trabajadores cuentan con el apoyo de la CIG y de UGT.
Los trabajadores tienen previsto continuar el encierro hasta el próximo 4 de diciembre, fecha en la que finaliza el expediente de regulación temporal de empleo, acordado en su día para otorgar tiempo a la dirección de Pascual en la búsqueda de un comprador para la factoría. Cuando expire el ERE, los trabajadores se verán abocados a otro, pero esta vez de extinción de contratos. De las 155 personas que hasta hace poco integraban la plantilla de Outeiro de Rei, un total de 35 ya han dejado la empresa. El goteo de salidas es cada día mayor.
Así, y cuando queda menos de un mes para que concluya el plazo, poco o nada se sabe de los posibles compradores. El proyecto de las cooperativas, encabezado por Feiraco, para adquirir la planta, está pendiente de obtener financiación y el apoyo de la Xunta.
Opciones
Además de esta opción, en los últimos meses se han manejado otras posibilidades, pero Pascual nunca ha admitido que se tratase de ofertas formales. De hecho, el propio presidente de la compañía, Tomás Pascual, aseguró hace ya algún tiempo que ni siquiera habían recibido la propuesta de las cooperativas, de la que tuvo conocimiento a través del conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez.
Pascual cerró la planta el pasado verano, al tiempo que redujo el número de ganaderos a los que les recoge la leche. Hace unas semanas abandonó cuatro rutas, que traspasó a Entrepinares, que está instalando una fábrica de quesos en Vilalba. Ahora recoge unos 170.000 litros que transporta a otros centros, después de refrigerarlos en la planta lucense.
Ante lo desesperado de la situación, en las últimas semanas, los trabajadores de la factoría lucense han protagonizado varias manifestaciones y actos de protesta en Santiago, Lugo y Outeiro de Rei, y han solicitado entrevistas con máximos responsables de la Xunta para aclarar su futuro.
Fuente original: La Voz de Galicia.






















