Se cierra una etapa
Se ha despejado la incógnita y, desafortunadamente, la aprobación del nuevo Reglamento General de Circulación (RGC) se ha pospuesto hasta la nueva legislatura. Cabe la duda de si los nuevos responsables de la DGT mantendrán el mismo criterio.
La decisión del Gobierno, que probablemente ha considerado que la nueva redacción del RGC carece de valor como argumento electoral, ha dejado en evidencia a algunas personas en el ámbito del autocaravanismo. Personas que han estado presumiendo haber promovido una intervención que se podría calificar directamente de chapuza política.
El carpetazo a la modificación del texto del RGC que presumiblemente iba a afectar específicamente a los límites de velocidad y al estacionamiento de las autocaravanas, cierra una etapa que comenzó en mayo de 2006 con la aprobación de la Moción del Senado en la que se instaba al Gobierno a la regulación del autocaravanismo en España.
En estos cinco años la moción ha producido únicamente una Instrucción Técnica Complementaria de la Dirección General de Tráfico. La 08/V-74, publicada el 26 de enero de 2008, en la que, entre sombras, el Organismo Competente define la forma de estacionamiento de una autocaravana. Esta ITC remarca también los límites que deben respetar, a juicio de la DGT, los ayuntamientos en las ordenanzas municipales dictadas al amparo de la Ley de Seguridad Vial que afectan al estacionamiento de las autocaravanas.
Sin embargo, esta Instrucción se ha mostrado de poca utilidad en el conflicto que mantenemos los usuarios de autocaravanas frente a las normas de algunas administraciones que regulan la acampada.
En este momento la etapa que se cierra está inscrita en un período que comenzó con la intervención de unos políticos que se enfrentan a unas elecciones en las que probablemente, si siguen en la política, estarán en la oposición y su intervención en los próximos cuatro años no podrá ser relevante.
Los personajes que han asumido la responsabilidad de intervenir en las decisiones de estos políticos perderán todo el protagonismo que han acaparado ante el colectivo y tendrán que dejar de una vez por todas, y de verdad, la gestión de las cuestiones que afectan a los autocaravanistas a los propios autocaravanistas.
Se inicia una nueva etapa en la que será necesario realizar una gestión eficiente en interés de todo el colectivo porque los problemas que había en 2006 no sólo no han desaparecido sino que se han incrementado en algunos aspectos.
Lo principal es asimilar la experiencia de estos cinco años y tener claro que nadie nos va a resolver de un plumazo los problemas que podamos percibir. Nadie que no esté en sintonía con los colectivos de usuarios organizados. Para resolver problemas es necesario ir más allá de los gestos de cara a la galería en aras de un protagonismo tan efímero como inútil. Es necesario trabajar organizados con paciencia, unidad y perseverancia y buscar la colaboración de políticos que estén dispuestos ayudar en lugar de utilizar a un pequeño colectivo al servicio de sus intereses y los de su entorno.
Arsenio Gutiérrez Labayen.
Fuente original: Autocaravanismo activo.


























