Rugby, camping y casas rodantes en Nueva Zelanda
El Mundial de rugby está atrayendo muchos visitantes extranjeros a Nueva Zelanda y un alto número de ellos opta por visitar el país en la modalidad camping durante su estancia en el país.
En Dunedin, la segunda ciudad de la isla del sur, el camping municipal está lleno de casas rodantes adornadas con banderas inglesas, galesas, argentinas, australianas o escocesas.
“Para el primer partido había más de 660 casas rodantes, cuando normalmente en verano acogemos de 100 a 120. Ha sido la primera vez que hemos tenido que aparcar algunas en el campo de rugby que está al lado”, explicó la recepcionista del recinto, Kylie Keane.
CAMPINGS Y CASAS RODANTES, DE PARABIENES
Al igual que los propietarios de los campings y los negocios de venta de artículos para acampar, las empresas que alquilan casas rodantes también están batiendo récords, viviendo unos días de gran negocio.
“Todo está reservado para el mundial, cuando la tasa de ocupación era de un 50 % el año pasado por estas fechas”, contó Kate Meldrum, directora de marketing de Britz, empresa líder en este sector en Nueva Zelanda.
“Muchas casas rodantes están reservadas desde hace mucho. Muchos franceses por ejemplo nos han contactado ya hace dos años”, confirmó Kay Howe, directora ejecutiva de la empresa United Campervans, con 600 vehículos, que está al máximo de su capacidad.
GRUPOS DE AMIGOS EN LA AVENTURA
Entre los visitantes hay perfiles de todo tipo, pero a menudo se trata de grupos de amigos, como el francés Jean-Marc Abbamonte y sus seis compañeros de aventura, de 36 a 61 años, que admitieron haber planeado esta visita a Nueva Zelanda en el anterior Mundial, disputado en su país en 2007.
“Habíamos previsto esto ya en el último Mundial. Es más práctico para nosotros porque vinimos a ver siete partidos y por eso vamos a estar moviéndonos. El objetivo es ver las dos islas”, señalaron.
LOS PERIODISTAS TAMBIÉN ACAMPAN
La opción ha sido incluso la elegida por algunos medios que están cubriendo este evento, especialmente los de presupuestos más ajustados, que han optado también por esta fórmula, muy popular en el país de Oceanía.
En Invercargill, en la punta sur de Nueva Zelanda, las 1200 habitaciones de los moteles de la ciudad estaban ocupadas durante los tre partidos organizados en esa ciudad de 50.000 habitantes.
CAMPING PARA TODOS Y EN CUALQUIER PARTE
En contrapartida, según Kate Meldrum, “hay más de 400 terrenos de acampada, un número muy elevado para un país de este tamaño”, donde se pasa rápidamente de la playa a la montaña, atravesando paisajes idílicos y campos llenos de ovejas.
En virtud de una ley promulgada a finales de agosto, “la acampada salvaje está considerada como una actividad autorizada en cualquier lugar”, salvo en “los lugares donde esté específicamente prohibida o limitada”.
DE ARGENTINA AL CAMPING NEOZELANDÉS
“Hasta ahora nos hemos quedado en terrenos de acampada, pero ahora comienza la aventura. No sabemos dónde vamos a parar”, aseguró José Luis Pedrazzini, un argentino que ha viajado a Nueva Zelanda con dos hijos y un sobrino.
“En Argentina no hay casi casas rodantes y aquí están por todas partes. He tenido problemas para conseguir una a un precio razonable, pero creo que es más divertido que ir a un hotel”, afirmó.
Fuente original: Viajero Global.



























