En los días festivos y puentes aumenta el número de desplazamientos y la siniestralidad en las carreteras. En concreto, para el Puente del Pilar, el primero después del verano, se produjeron cerca de 5 millones de desplazamientos, según DGT. Es por ello que en momentos como estos se intensifican las campañas de prevención de accidentes. En estas situaciones, evitar la fatiga, mantener la capacidad de atención al volante y el tiempo de respuesta ante un obstáculo se convierten en factores determinantes a la hora de evitarlos.

El Instituto de Investigación de Ingeniería de Aragón de la Universidad de Zaragoza, a través del Grupo de Seguridad vial y Accidentes de Tráfico, ha elaborado un estudio que abre nuevas perspectivas en la prevención de accidentes causados por este motivo.

Este estudio ha tratado de determinar la posible relación entre el consumo de bebidas refrescantes y el mantenimiento de las capacidades de atención y percepción de los conductores en situaciones de cansancio y fatiga. Del mismo modo se ha analizado la influencia de los refrescos en los tiempos de reacción ante un obstáculo. En las conclusiones se demuestra el efecto beneficioso que puede tener la ingesta de refrescos en estos parámetros, ya que, el tiempo de respuesta de aquellos que los bebieron fue un 26% más rápido. Estos datos son especialmente significativos si tenemos en cuenta que el tiempo medio necesario para accionar el freno es de un segundo, aquellos que no tomaron refrescos tardarían 1,26 segundos, un 26% más. De esta forma, cuando se circula a 120 kilómetros por hora el vehículo habrá recorrido 8 metros -a razón de 33 por segundo- antes de iniciar la frenada, lo que aumenta el riesgo de colisión ante un obstáculo o retención repentina durante un desplazamiento.

El Profesor Juan José Alba, Director del Grupo de Seguridad Vial y Accidentes de Tráfico de la Universidad de Zaragoza y Director de este Estudio, explica que “se pudo observar que, con el paso del tiempo de conducción, los voluntarios que ingerían bebidas refrescantes mantenían su capacidad de respuesta en los distintos escenarios de conducción que se les iban planteando; dicho de otro modo, el consumo de bebidas refrescantes mejoraba los tiempos de respuesta frente a estímulos externos durante la conducción”.

La fatiga

Es importante recordar que la fatiga es la cuarta causa de siniestralidad con víctimas mortales en las carreteras españolas. Según datos de la DGT, en 2008 se produjeron 136 accidentes mortales por fatiga y sueño en carretera, con un resultado de 151 muertos y 62 heridos graves. La fatiga afecta la capacidad de atención, a la concentración, a la agudeza visual, la percepción de señales, la estimación de las distancias, etc. Además, aumenta el tiempo de reacción ante cualquier obstáculo.

Fuente original: Las Provincias.

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