Aforo completo», reza el cartel de la naviera Rías Gallegas, una de las compañías que da servicio a las Cíes. La caseta está cerrada a cal y canto cuando no han dado la una de la tarde. Lo mismo ocurre con la de la naviera Nabia.

Sólo la oficina de la empresa Mar de Ons atiende al público en la explanada del muelle de transporte de ría. A pocos metros decenas de personas hacen cola para montarse en el barco que sale a la una. Son unos privilegiados porque hasta el sábado a las once de la mañana no hay billetes.

«Está todo vendido, incluso se han agotado las plazas para salir el sábado a las 9,45 de la mañana». La previsión del tiempo indica que hasta ese día lucirá un sol radiante y temperaturas en torno a los treinta grados. Eso explica el ansia para embarcarse a las Cíes y la frustración de los que no logran plaza el día deseado.

Pernoctar en el cámping es todavía más difícil. «Hasta el día 20 no hay posibilidad de obtener plaza» explica Mayka Olveira a unos turistas que se acercan a la estación marítima. Olveira actualiza permanentemente los datos por Internet. Es el primer año en que ponen en marcha las reservas de plazas para el cámping a través de la red. Olveira dice que a través de Internet las reservas llegan incluso hasta el día 23.

El cámping de Cíes que está situado a cincuenta metros de una de las mejores playas del mundo tiene capacidad para 800 personas, más de un tercio de las que pueden ir cada día a visitar las islas.

Fuente original: La Voz de Galicia.

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