La plantilla de Pascual ultima los preparativos para la caravana reivindicativa que montarán mañana
Movilizaciones para tratar de mantener el empleo
Los trabajadores de Pascual ultiman los preparativos para lo que inicialmente iba a ser un encierro, transformado en concentración permanente, que se prevé largo y que comenzará mañana, a partir de una asamblea que celebrarán a las doce del mediodía. Aunque no renunciaron a instalarse dentro de la factoría, parece que la opción que tiene más visos de salir adelante es la de montar el campamento en la N-VI, en una zona que sea visible para todos los automovilistas que circulen por la nacional, con la finalidad de que la movilización tenga un mayor impacto.
Los trabajadores, que ya diseñaron un calendario de turnos, están buscando un asentamiento con cierta confortabilidad y barajan la posibilidad de instalar caravanas, en lugar de tiendas de campaña, según señaló Christian López Carmona, responsable de la federación de alimentación de la CIG, sindicato que apoya las movilizaciones y que participará activamente en el encierro. Permanecerán en la caravana entre 10 y 15 personas, en turnos de 24 horas, como mínimo hasta el día 4 de diciembre, fecha clave que supondrá la extinción de contratos si antes no se llega a ninguna otra solución.
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La plantilla sigue a la espera de noticias sobre una posible venta. La situación ha desatado todo tipo de comentarios sobre posibles empresas interesadas en hacerse con la factoría, algunas de ellas difíciles de asumir, al menos a corto plazo.
Quien también mostró su interés por las negociaciones para la venta de la planta de Outeiro de Rei fue Ricardo Varela, diputado socialista y ex conselleiro de Traballo. Varela anunció que solicitará, a través de una iniciativa parlamentaria, que el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, reciba al comité de empresa y que nombre un interlocutor permanente con los trabajadores para informar puntualmente de los avances en la solución del conflicto.
Ricardo Varela se reunió con el comité de empresa, muy mermado por las bajas voluntarias que han reducido de nueve a cuatro los representantes de los trabajadores. La plantilla le transmitió al diputado socialista que no tienen ningún tipo de información sobre los proyectos de compra que publican los medios de comunicación. Le hicieron saber que desconocen si es cierto que el Igape dio el visto bueno a alguna de las iniciativas.
Mientras tanto, en las últimas semanas se produjeron nuevas bajas en la plantilla de trabajadores que decidieron pedir el finiquito y probar fortuna en otros empleos. Entre 30 y 35 operarios, de los 155 iniciales, solicitaron la liquidación, cuando ya queda menos de un mes para que finalice el expediente de regulación temporal de cuatro meses pactado, que dará paso a la extinción de todos los contratos.
La caravana reivindicativa no es la única iniciativa que llevarán a cabo. En la asamblea de mañana marcarán un calendario de acciones para los próximos días. La plantilla de Pascual quiere hacerse escuchar en su reivindicación del matenimiento de los empleos y de la actividad en la fábrica.
Fuente original: La Voz de Galicia.


























