La clientela de los campings rejuvenece
Grupos de chavales extremeños y familias jóvenes de fuera con hijos pequeños crecen en esta forma de turismo más barata y permiten buenos niveles de ocupación
Con los cambios producidos en la sociedad, no es de extrañar que chavales de 18 años celebren su mayoría de edad con sus padres cincuentones. Un momento en el cual los cónyuges disponen de una estabilidad económica idónea para los adolescentes, quienes pueden disponer de dinero familiar para sus vacaciones en pandilla. Por otro lado, tampoco sorprende ver a parejas jóvenes con niños con más disponibilidad monetaria que en aquellos años 70 donde el turismo empezaba a florecer en España.
Los campings extremeños han sido uno de los beneficiarios de estos cambios sociales. Los jóvenes conforman, junto con las familias foráneas ‘fieles’ de todos los años, sus principales clientes. «Estos segmentos permitirán que seamos optimistas en cuanto a la ocupación de este verano», explica Álvaro Sánchez, director del Camping Puerto Peña de Talarrubias.
El máximo responsable de este camping de La Siberia tampoco cree que la crisis económica vaya a permitir unas cifras mayores a las de los últimos años, pero sí considera que los nuevos hábitos de consumo y la predilección por destinos baratos permitirán que los datos de afluencia se mantengan en relación a 2008.
Cristina viene con su marido y sus dos hijas pequeñas desde Cataluña, haciendo una ‘gira’ por diversos campings de Extremadura. Reconoce que «este año tocaba ir con la caravana porque nos permite disfrutar de unas vacaciones largas de una manera más holgada; no todos los veranos puedes ir a Egipto o El Caribe, y mucho menos en este 2009».
Consideran además que «es la mejor fórmula para tener a las niñas entretenidas todo el tiempo; siempre están activas y conocen a más chavalas de su edad con las que jugar». Así lo asegura Álvaro Sánchez: «los padres están relajados porque los pequeños disponen de amplios espacios para jugar y formar pandillas».
En el Camping Sierra de Gata disponen de actividades de entretenimiento para los niños, desde tirolinas a rápel pasando por talleres de creatividad o juegos para que estén siempre entretenidos.
Para los jóvenes catalanes ésta es una evolución lógica de las transformaciones que existen en el turismo: «Nosotros que venimos de una zona con muchos visitantes como es Vilafranca del Penedès, hemos asistido desde hace ya tiempo a todos estos cambios en los campings, como por ejemplo la instalación de infraestructura para los niños; e incluso la celebración de espectáculos o conciertos».
Hasta última hora
Sin embargo, en este mundo cambiante, muchas veces las transformaciones llegan sin avisar. Javier Miraflores, del Camping de Sierra de Gata explica que «ya no podemos tener una previsión de pernoctaciones; cuando esperamos buenas cifras pueden ser malas y al revés; esto se debe a que la gente espera las ofertas de última hora buscando lo más barato».
Una tendencia que utilizan los más jóvenes, expertos en estirar el dinero y en navegar por Internet para planificar sus estancias en los campings. «En mi época de juventud, y no hace tanto, -explica Miraflores- no teníamos dinero para hacer viajes, ahora las familias poseen más nivel adquisitivo; aún así los chavales tampoco van sobrados, con lo que el camping es su mejor opción».
Así se observa, por ejemplo, en sus hábitos de consumo: tienen estancias prolongadas pero duermen hasta seis en una tienda, traen mucha comida de casa y con un menor gasto en bar, restaurante y tienda de los campings que personas de más edad.
Aunque las antiguas tendencias también permanecen. Eva Labrador, responsable de Camping Mérida, explica que «como sucede desde hace mucho tiempo ya tenemos reservas de espacios para 2010 y 2011, aunque bien es cierto que antes había muchas más de estas reservas a largo plazo».
Suelen ser solicitudes de fuera, pues las familias extremeñas con más de 30 años raramente afrontan más de un fin de semana en los campings de la comunidad autónoma. Sí son aficionados a este tipo de iniciativa turística, pero prefieren salir a otras regiones. Así las cosas, los clientes adultos más fieles de nuestros campings son, precisamente, de fuera.
A nivel estatal, según datos de la Encuesta de Ocupación en Alojamientos Turísticos Extrahoteleros del Instituto Nacional de Estadística (INE), de mayo de 2009, el porcentaje de madrileños (24,89%) o castellanoleoneses (22,6%) que visitan campings de la comunidad autónoma está muy cercano al de los propios extremeños (30,45%).
Franceses y holandeses
A nivel internacional, los franceses son los clientes principales en los campings peninsulares, con un 27,44%, seguido de los holandeses, con un 19,28%. Precisamente de tierras neerlandesas proceden Rinse van der Werff y Bety Koop, que han aterrizado por tercer año en el Camping Mérida. La atracción de Rinse por la ciudad es muy curiosa, pues conoció en la Universidad, gracias a inscripciones romanas, la existencia de la capital extremeña e indagando quedó impresionado con las fotos del Teatro Romano o el Templo de Diana. Para los holandeses «ésta es nuestra forma de vida turística y aunque siempre descubrimos nuevas estancias, tenemos diversos campings fijos y el de Mérida es uno de ellos».
En su opinión, están observando una mayor presencia de gente joven en todos los campings peninsulares por los que pernoctan; y cree que las infraestructuras de los acampamentos turísticos de la región extremeña son de calidad.
Como sucede en otros campings, la principal presencia extranjera en el de Puerto Peña se produce en la primavera: «Nuestra presencia en los grandes lagos extremeños y el atractivo natural hacen que muchos turistas de otros países lleguen, sobre todo en el periodo primaveral, por el tema de la pesca y del avistamiento de aves, que concitan a grandes aficionados extranjeros», indica Álvaro Sánchez.
No en vano, Extremadura obtuvo en mayo de 2009 una ocupación de campings del 30,87%, con cifras sólo inferiores a las de Cantabria, Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra y La Rioja. Y se esperan buenos datos para el periodo estival. Eva Labrador explica estar «muy esperanzada con los niveles de ocupación durante julio y agosto».
Un negocio
Ahora, el camping se ha convertido en un verdadero negocio. El alcalde de la localidad de Hervás, Sergio Pérez Neila, reconoció recientemente en las páginas de HOY que el acampamento turístico es uno de los grandes responsables de que este municipio cacereño triplique su población durante los meses del periodo estival.
Los campings revitalizan la economía de las localidades. Como afirma Cristina, «ya que estamos en Mérida vamos a aprovechar para ir a ver la ciudad y las actividades que hay en el centro para los niños».
Fuente original: Hoy.






















