Hasta pronto
Me voy de vacaciones con mi particular hotel a cuestas, así que la cocina de mi casa cierra durante unas semanas.
Aún de vacaciones cocinaré igual, no todos los días ni serán platos muy elaborados, pero cuando se viajan tantos días ni se puede ni apetece comer siempre fuera. En la autocaravana se cocina distinto. De vacaciones, en verano comemos muchas ensaladas, compramos lechugas envasadas (intentamos no gastar más agua de la necesaria), se imponen los platos rápidos, no manchar mucho y si hay que cocer algo, la olla rápida es nuestra gran aliada. No obstante y cuando uno lleva ya muchos días fuera de casa, de repente un día apetece mucho una tortilla española y la hacemos (con patatas y huevos que llevamos de aquí) y uhmmmmmmmmmmmm, nos sabe a auténtico manjar.
Si salimos fuera de España como este verano que vamos a Francia, hay alimentos que llevamos de aquí, una buena provisión de latas porque las conservas francesas no se aproximan en calidad a las españolas. También llevamos jamón serrano envasado al vacío y algún queso. Es verdad que en Francia hay múltiples variedades de quesos pero a mí no me gustan mucho, me parecen muy fuertes.
Como éste es un blog de cocina, os enseño en la que cocino cuando viajo sobre ruedas. Como veis, es muy apañada y tiene el tamaño necesario para cocinar lo necesario. No tiene horno, eso sí, pero bueno, tampoco es cuestión de ponerse a amasar estando de vacaciones, jajajjajaja.
Me encanta ir al Carrefur en Francia porque siempre hay muchísimo magret de pato fresco, es baratísimo y me rechifla, así que lo compro muchas veces. También hay mucho foie y a menor precio que aquí, obvio, pero el foie es muy pesado para el verano y no lo comemos, aunque compro para traer. El resto de alimentos lo vamos comprando sobre la marcha e intentamos probar lo que es típico de cada lugar que visitamos.
Viajar en autocaravana es un poco cansado porque te lo tienes que hacer todo, guardar un orden perfecto porque el espacio es muy pequeño y si dejas algo fuera de lugar al iniciar marcha, se cae, pero es un orden mecánico que ya ni te cuesta esfuerzo mantener.
Pero también tiene muchisimas ventajas, no pagas hotel, paras donde te apetece y te da una libertad que no tiene precio.
Francia es un paraiso para los caravanistas, hay muchas áreas de descanso para autocaravanas donde puedes pasar la noche, repostar agua, vaciar aguas grises, el water químico y todo ello por unos 3 euros.
No vamos a campings por norma, no nos gusta el bullicio que domina esos lugares, nos gusta más andar a nuestro aire.
Viajar en autocaravana implica una OBLIGACIÓN con mayúsculas, tienes que llevarte muy bien , no hay sitio para enfados, es todo tan pequeño que ¿a donde te irías? jajaajja, es imposible, por suerte ese detalle lo llevamos a rajatabla.
Si la felicidad tiene sinónimos uno de ellos para mí es la autocaravana, los momentos de felicidad intensa que nos proporciona son elevadísimos en cantidad y calidad.
La Aquitania, la Dordoña, el País Vasco Francés, nos aguardan, pararemos también un día en Bilbao para ver una exposición muy apetecible. Habrá lugar para la cultura, naturaleza, playa y como no, también para la gastronomía.
A la vuelta, os cuento.
¡¡Sed muy felices!!
Fuente original: Lo que se cuece en mi cocina.






















