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Ni los campings se salvan
0Hasta mayo el número de turistas que se alojaron en campings de la provincia disminuyó un 13% respecto al año anterior, aunque las pernoctaciones se incrementaron en un 4,5%
Si de algún ramo de la hostelería cabía esperar que se salvara del parón del turismo ese es el de los campings. Pero tampoco están para tirar cohetes. La lógica lleva a pensar que, dado su menor precio en relación a otras fórmulas de alojamiento, en estos tiempos de crisis sería una de las opciones preferidas por los ciudadanos. Pero no es así. El parón también lo han percibido.
En lo que va de año -con datos de enero a mayo- el número de clientes de estos establecimientos ha descendido un 13%, si bien el número de pernoctaciones ha subido un 4,5%. Es decir, que los que se alojan lo hacen durante más tiempo.
Esta tendencia a la baja en la llegada de viajeros forma parte de una tendencia iniciada en 2005. El año anterior, 2004, a los campings burgaleses acudieron 104.000 turistas, la única vez en la historia que superaban la barrera de los 100.000. A partir de ese ejercicio, las cifras empezaron a bajar y en 2008 la cifra de viajeros se situó en unos mínimos de 66.000, unos números que no se registraban desde principios de siglo.
Hay varias cuestiones que no han jugado en favor de este tipo de establecimientos en los últimos años. El primer fenómeno que ha influido en su decadencia ha sido el surgimiento del turismo rural. Antes, una de las pocas forma de disfrutar del turismo de interior era hacerlo alojándose en un camping, pero en la actualidad, más de 270 casas desperdigadas por la provincia hacen la competencia a estas zonas de acampada.
Y en los últimos tiempos, un cambio legislativo en la Ley de Tráfico tampoco ha sido muy favorable a sus intereses. Las autocaravanas, que hasta hace muy poco no podían aparcar en la calle, lejos de los campings con zonas habilitadas para tal efecto, ahora sí que pueden hacerlo. E incluso lo hacen en zonas cercanas a estos negocios, para beneficiarse de sus servicios pero si pagar tarifa.
Además, con la crisis económica no han podido beneficiarse aún de una modificación legislativa que sí les favorece. La ley regional que regula este tipo de alojamiento turístico les permite ahora dedicar un 50% de su superficie a estructuras fijas: cabañas, pequeños bungalows, etc, y un 100% en el caso de que esas cabañas sean propiedad del camping.
El camping El Brezal, en Medina de Pomar, que abrió en el año 2005, vio que en los primeros años el número de personas con casas prefabricadas y cabañas que contrataron estancia anual aumentaban de 12 en 12 cada y en 2009 «solo se han establecido dos», indica Agustín Delgado, uno de los copropietarios.
Los bungalós
Y es que con la crisis económica, «la gente se lo piensa más de dos veces a la hora de meterse en una compra como ésta». Además, «lo tienen difícil porque en muchos casos el banco ni les concede el crédito para la adquisición y cuando lo hace es en unas condiciones leoninas, a un 13% anual de interés», indica.
El año no está siendo bueno, según afirma este empresario. El cliente de paso, el que permanece una semana o dos durante sus vacaciones «ha bajado mucho» y el número de personas que llegan con «módulos fijos de contrato anual es muy flojo».
Lo único que está funcionando, y es porque se lo trabaja el propio Delgado, es son los campamentos organizados y las colonias de tiempo libre. «Trabajo con una empresa de tiempo libre que me subcontratan el alojamiento y la manutención de los chavales y de esta forma vamos capeando la crisis», asegura.
En Burgos hay abiertos 17 campings en la actualidad, la mayoría en el norte de la provincia. Casi todos basan su estrategia comercial en la atracción del cliente vasco. Es el caso de El Brezal. Delgado emplea muchos esfuerzos en campañas de publicidad en publicaciones especializadas y en internet para atraer a estos turistas a sus instalaciones.
En otro camping, en Arlanza, la situación en verano «es para suicidarse», afirma su gerente, Alberto Laguén. Hasta el mes de junio fueron «defendiéndose», pero en verano el retroceso en la llegada de turistas «ha sido espectacular». Y sobre todo se ha notado en la ocupación de módulos y cabañas, que ha descendido en más de un 50%.
En cuanto al número de tiendas de campaña y caravanas con turistas de paso, la cifra ha crecido «algo», pero como su contribución al negocio representa una mínima parte esta circunstancia «no mejora la cuenta de resultados».
El camping Puente de los Montes Obarenes ha sido el último en entrar en funcionamiento en la provincia de Burgos. Lo ha hecho hace un mes, el 1 de julio. Es de propiedad municipal, en concreto del Ayuntamiento de Busto de Bureba. Tiene muy pocas plazas 18, pero ya han pasado por allí una veintena de turistas, la mayoría en tiendas de campaña, «aunque también alguna caravana», apuntan desde el establecimiento.
Este alojamiento está situado junto a las piscinas del pueblo y frente al campo de fútbol, formando un complejo «muy atractivo para los usuarios», subrayan desde el camping.
Fuente original: Diario de Burgos.
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Ocupación de los campings en Murcia baja en agosto 10 puntos con respecto a 2008
0La Asociación Murciana de Campings prevé en la primera quincena de agosto una ocupación del 80 por ciento y en la segunda quincena entre el 60 y el 65 por ciento, por lo que la media se situaría en torno al 70%, diez puntos por debajo de la registrada en el mismo mes del pasado año.
A juicio del presidente de la Asociación Murciana de Campings, Manuel Barón, estas cifras responden a la “gran afluencia en el período estival de familias con niños y adolescentes a los campings de la Región”.
“A su vez, se están incorporando cada vez más grupos de jóvenes, quienes ven en la realidad del camping una forma de vivir unas vacaciones distintas”, explicó.
“Este nuevo perfil de cliente, de menor poder adquisitivo, se siente atraído por la moderna infraestructura con la que cuenta la red de campings de la Región, que en los últimos años han ganado en calidad y permiten viajar de forma económica y divertida para toda la familia”, señaló Barón.
A su juicio, actualmente se reparten más las vacaciones a lo largo del año, “lo que provoca que haya más afluencia en fines de semana y menos estancias superiores a una semana”, declaró.
En este sentido, reconoció que el sector se enfrenta a un verano “inestable” en el que cada vez es más complicado ofrecer una previsión de pernoctaciones debido a la confluencia de tres factores.
“En primer lugar, la falta de reservas, en segundo término, la llegada de clientes de última hora y, por último, la bajada en el consumo por parte de los clientes”, argumentó.
Los alojamientos extrahoteleros de la Región -añadió- constatan que el sector turístico debe “sobrevivir a un verano atípico, en el que han cambiado radicalmente los hábitos de los clientes, y no sólo por los efectos derivados de la crisis”.
Fuente original: ABC.
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Camping, las vacaciones más naturales
0Las opciones de alojamiento van desde la tradicional tienda hasta cabañas lujosas o autocaravanas básicas. Debemos reclamar siempre que los servicios o las instalaciones no se ajusten a lo ofertado
Alojamiento de calidad y diversidad
Disfrutar de las vacaciones bajo el toldo de una tienda de campaña o el techo de una caravana puede resultarle extraño a muchas personas, pero reúne numerosos atractivos. No en vano, más de seis millones de turistas, más del 60% de ellos nacionales, eligieron en nuestro país el pasado verano el camping como formato de alojamiento vacacional. Y las previsiones para este verano auguran, asimismo, una buena campaña para el sector: sólo en mayo los campings españoles registraron casi dos millones de pernoctaciones, un 1% menos que el año anterior, lo que en la actual coyuntura de crisis (se habla de una disminución del 10% del turismo extranjero para este verano) sólo puede interpretarse como un buen dato. Los destinos más demandados en los turistas de tienda de campaña o bungalow, y eso no cambia, siguen siendo Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía.
El camping es una forma específica de alojamiento, con sus defensores y detractores, como el apartamento, las casas rurales o los hoteles, que permite disfrutar de las vacaciones, y que resulta más cómodo de lo que podría parecer. Basta con darse un paseo por cualquiera de los más de 700 campings que permanecerán abiertos este verano para contemplar la moderna y variada infraestructura con la que cuentan: tiendas-chalet con estancias independientes, otras que se montan en sólo 25 segundos, autocaravanas que incorporan la última tecnología, bungalows de diseño, tipis indias… Ha ganado en calidad y es una de las formas más económicas de viajar, y quizá la más divertida y práctica para familias con niños. Pero, como ante cualquier otra opción de alojamiento, conviene conocer los derechos que nos protegen como usuarios, nuestros deberes y lo que los campings deben cumplir y ofrecer. Los expertos en viajes de CONSUMER EROSKI ofrecen una serie de consejos prácticos y útiles tanto para campistas experimentados como para los menos iniciados. El objetivo es que durante estas vacaciones nuestra única preocupación sea pasarlo bien y descansar.
Con la información en la maleta
El éxito de disfrutar de unas vacaciones en un camping no sólo depende del buen tiempo que haga en la zona y de que no surjan contratiempos graves. Que la experiencia sea positiva y cumpla con nuestras expectativas dependerá en buena medida del estado en el que se halle el camping y de la calidad y diversidad de los servicios que ofrezca. Para evitar sorpresas desagradables una vez llegados al camping es conveniente reunir información sobre su categoría, sobre los servicios de que dispone (baños, si hay duchas con agua caliente o no, piscina, club social, servicios de animación para los más pequeños…), si son o no gratuitos, y la calidad de los mismos. También procede conocer las opiniones y testimonios de otros campistas que se hayan alojado en ese camping. Además de las guías oficiales que se editan cada año sobre los campings de nuestro país, Internet alberga portales web en los que se puede consultar los servicios con que cuenta cada camping y en los que incluso podemos tramitar una reserva de alojamiento. En la Red también abundan foros de campistas en los que, además de resolver dudas y documentarse sobre rutas y viajes a realizar, se pueden leer opiniones de usuarios sobre los campings en los que pensamos para nuestras vacaciones. Al igual que los hoteles, los campings tienen su propia clasificación en categorías, “Lujo”, 1ª, 2ª y 3ª, en función de los servicios que ofrecen. Para que el usuario pueda diferenciarlos se utiliza una placa o distintivo colocado de forma bien visible a la entrada del camping: cuatro tiendas de campañas indican que el camping es de Lujo, tres de que es de 1ª, y así sucesivamente hasta llegar a una única tienda de campaña o triángulo que identifica a los campings de tercera.
¿Tienda o bungalow?
Montar la tienda de campaña en pleno barrizal, dormir sobre una esterilla o, en el mejor de los casos, en un colchón hinchable, es la primera imagen que viene a la cabeza al neófito cuando piensa en los campings. Pero hoy disfrutar de un mayor confort en un camping sólo depende del dinero que cada usuario pueda o quiera gastar. Desde hace algunos años, la gran mayoría de los campamentos ofrece, además del campo o de las parcelas en las que montar la tienda o aparcar autocaravanas y furgonetas preparadas, la posibilidad de alojarse en bungalows de madera y casas prefabricadas. Este tipo de alojamiento combina las comodidades de un piso al uso -habitaciones separadas, baño, cocina y terraza- con los servicios del camping. Eso sí, el precio es mayor que acampar en una parcela, formato por el que una familia de cuatro miembros pagaría una media de 30 euros por día, incluido el terreno donde instalar la tienda y el coche. A esa cantidad habría que añadir 10 euros más en concepto de enganche eléctrico si se dispone de caravana o autocaravana. En cambio, los gastos por alojarse en un mobil home o en un bungalow se disparan y representan entre 75 y 125 euros por noche. Alojarse en una de estas casas prefabricadas es una interesante opción para quienes desean experimentar el campismo por primera vez o para disfrutar de los viajes con niños pequeños.
Los campings, según su categoría
- Camping de “lujo”. En la entrada mostrarán un cartel con cuatro tiendas-triángulos- que indican su categoría. Las parcelas disponen de electricidad y agua caliente en todos los servicios sanitarios generales y en todas las duchas, además de ofrecer un servicio de custodia y cajas fuertes individuales.
- Camping de 1ª. Placa-distintiva de tres tiendas-triángulos. Disponen de teléfono en cabinas individuales, agua caliente en todos los servicios sanitarios generales y en el 50% de las duchas y cajas fuertes individuales. La electricidad llegará a un 50%-75% de las parcelas y los servicios adicionales no distan mucho de la categoría anterior.
- Camping de 2ª. Placa-distintiva con dos tiendas-triángulos. La principal diferencia con el anterior es la ubicación, por lo general algo más alejada del “mejor lugar”, pero el resto de los servicios es casi equiparable.
- Camping de 3ª. Placa de una tienda-triángulo. En aspectos como número de lavabos, características del suelo y superficie entre campistas suelen ser algo inferiores a los de 2ª categoría.
Tipos de tienda
Si tenemos claro que durante nuestra estancia en el camping dormiremos bajo un toldo y carecemos de equipamiento, la principal duda es el tipo de tienda de campaña que hay que comprar. La tienda es el elemento fundamental en la organización de un campamento, ya que es el refugio que nos proporciona intimidad y protege de los factores climáticos. Los parámetros principales a tener en cuenta en la adquisición de una tienda son la calidad y resistencia de sus tejidos, al tamaño, el número máximo de ocupantes y la facilidad de montaje. Podemos distinguir tres tipos de tiendas de campaña:
- Iglús. Las más livianas y habitables, conjugan la sencillez de montaje con el mayor aprovechamiento del espacio interior. Es una tienda muy práctica: una sola persona puede armarla o desarmarla en pocos minutos gracias al sistema de ganchos rápidos que facilitan esta labor. Además, ante condiciones climáticas adversas, absorben los vientos y recuperan su forma y su posición vertical cuando Eolo se apiada y concede una tregua. Conviene que cuente con un sistema de costura sellada en el sobretecho, conocido como seam sealing, para evitar filtraciones de agua.
- Estructurales. Constan de diversos espacios, como dormitorios separados entre sí, una zona de estar y un espacio para la cocina. Son las carpas más espaciosas y cómodas, lo que las convierte en idóneas para quienes priman la comodidad y la amplitud. Ahora bien, pesan mucho, ocupan un espacio considerable incluso plegadas y son difíciles de montar y desmontar. Además, constituyen la opción más cara.
- Canadienses. No son tan fáciles de montar como las iglús pero tampoco tan complicadas como las estructurales. La opacidad y resistencia de sus tejidos las hacen compatibles con climas poco benévolos. Hay que fijarse en que incluya un sobretecho que cubra la parte posterior, una cumbrera y un caño transversal de parante a parante para evitar que el techo se curve hacia abajo.
Una buena ubicación, clave
Tan importante como equiparse con una tienda de campaña que se ajuste a las necesidades reales de los usuarios, es instalarla en un lugar apropiado. Conviene llegar de día al camping para examinar con calma el terreno y elegir, en la medida posible, el lugar más apropiado para montarla. Las zonas menos recomendables son las cercanas a los baños, al bar y al club social: son las más ruidosas. No hay que dejarse seducir por los primeros espacios vacíos que se encuentren; antes de instalar allí la tienda conviene reflexionar e indagar por qué nadie lo hizo antes. Puede suceder simplemente que los antiguos inquilinos se hayan ido justo hace pocos minutos porque finalizaban sus vacaciones pero también que la parcela tenga vecinos no deseados, como hormigas o topos. Hay que evitar las zonas bajas y las riberas de los ríos, por muy bajo que sea el caudal: son las primeras en anegarse en caso de lluvia.
En la tarea de instalar la tienda, se gana tiempo si se observan las tiendas que ya están montadas y su orientación para evitar problemas por el viento. Cuanto más cerca del mar se encuentre el camping, normalmente mayor será la incidencia de los vientos y otro tanto los cambios de temperatura a soportar. En cuanto a las sombras, no todas son iguales, las mejores y más duraderas son las que brindan los árboles de copas tupidas y altura media.
Siempre con factura
Con independencia de la categoría del camping, sus instalaciones han de cumplir unos requisitos obligatorios, como contar con aseos diferenciados por sexos, un espacio mínimo por usuario, salidas de emergencia iluminadas y señalizadas, extintores y agua potable. Además, dispondrán de botiquín, recogida de basuras y de un sistema de tratamiento y evacuación de aguas residuales. Mostrar la tarifa de precios detallados por cada servicio y a la vista del público es otro de los requisitos de obligado cumplimiento.
Pero no todos son derechos, los campistas tienen también obligaciones y prohibiciones. Deben respetar las normas internas del camping cuyo incumplimiento puede ser motivo de expulsión. Entre ellas, está prohibido hacer fuego, acampar con animales peligrosos o sin atar, alojar a personas sin previo aviso y realizar actividades ruidosas. Y habrán de recoger las basuras y desperdicios que generan. Si se detecta una anomalía en las instalaciones del camping o una falta de calidad en los servicios ofrecidos, hay que reclamar. En primer lugar, conviene dirigirse al responsable del camping para intentar solucionar el problema. Si la respuesta no resulta satisfactoria, se puede solicitar la hoja de reclamaciones. Un camping es un establecimiento público más. Por ello, ante una reclamación no atendida o no adecuadamente resuelta en opinión del usuario, se puede acudir a una asociación de consumidores o al Sistema Arbitral de Consumo para solventar el problema. Es por ello que deviene imprescindible conservar toda la documentación y publicidad que se consiga sobre el establecimiento, así como fotografías o pruebas gráficas sobre la anomalía o los desperfectos sobre los que se quiera reclamar. Y, como siempre, debemos guardar las facturas por los servicios disfrutados en el camping.
Consejos para instalar la tienda de campaña
- La zona en la que montemos la tienda debe estar seca, libre de piedras y de arena y ser compacta, sin hierbas altas o arbustos. Así las piquetas quedarán bien clavadas, ya que en la arena se soltarían al primer golpe de viento, mientras que en la piedra se doblan y no se clavan.
- Antes de comenzar con la instalación de la tienda hay que limpiar a conciencia y alisar con una azada pequeña la parcela donde se vaya a colocar. Nuestra espalda lo agradecerá. Durante el montaje de la tienda no olvide que los vientos y las piquetas deben guardar una simetría lo más exacta posible. Si la tensión de las paredes de la tienda no es uniforme se corre el riesgo de que se desgarre la tela. Además no sería eficaz ante la lluvia y el viento.
- El viento es uno de los elementos más dañinos ya que puede estropear la estructura de la tienda, por lo que conviene protegerla del impacto directo mediante algún tipo de vegetación o algún elemento que actúe de cortavientos. De esta manera, si el viento incide en un ángulo de 45º, se reduce de forma considerable su fuerza. Si monta la tienda en las horas de más calor no tense demasiado los vientos, ya que la humedad nocturna produce una fuerza de tensión y, si ésta es excesiva, se pueden romper las cuerdas, salirse las piquetas o desgarrarse el doble techo.
- Todos los días deberemos ajustar los vientos de la tienda para evitar que la tienda y su estructura se deformen.
- Cuando desmonte la tienda compruebe que no esté húmeda o sucia. Si no la guarda seca el moho la puede dejar inservible. No barra la tienda, la suciedad raya la cobertura y se puede desgarrar. Sacuda bien la tienda y, después, pase sobre ella un paño suave.
Fuente original: Consumer.
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El turismo catalán y el ruso salvan los muebles en la costa catalana
0Los viajeros españoles, sobre todo de Cataluña, crecen mientras cae el resto
La Costa Daurada se ha volcado con el turismo ruso, porque se perfila como amortiguador de la caída hostelera durante el verano de la crisis, mientras que en la Costa Brava también constatan que en julio “ha fallado más el turismo internacional que el nacional”, según los cálculos de Martí Sabrià, gerente de la Asociación de Hostelería de la Costa Brava.
El consejero de Universidades, Innovación y Empresa, Josep Huguet, calificó ayer de “nueva tendencia estructural desde 2005″ el creciente turismo interior. De hecho, apuntó que Cataluña vive “un auténtico fenómeno” en este segmento, que creció un 15% entre enero y junio de 2009. Los catalanes realizaron 3,8 millones de viajes y ocho millones de pernoctaciones en este periodo. Y hasta abril, los turistas españoles crecieron un 7,3%, hasta los 1,7 millones, mientras que el turismo extranjero cae.
La Generalitat también ha constatado el auge del turismo rural, los campings y los apartamentos, en detrimento de los hoteles, que se han lanzado a una carrera de ofertas. Sabrià explica que en Girona son los grandes establecimientos los que pueden hacerlo, aunque ello no evita que el mes de julio esté acabando con una tasa de ocupación del 50%, frente al 77% del año anterior.
Las previsiones oficiales en Tarragona también corroboran que todos los mercados caen, pero el ruso menos. A Tarragona llegarán menos visitantes de ese país que durante el verano pasado, cuando se registró un aumento anual del 20% en el mejor balance de turistas procedentes de Rusia desde que hay datos. Pero se superará en más del 5% el número de turistas rusos que llegaron a Tarragona en 2007, prevé la Oficina de Turismo de Cataluña (OTC). “En esta coyuntura son datos muy positivos”, subraya Tatiana Mikhaeleva, responsable de la oficina de Moscú de la OTC. Otros mercados como el británico y el alemán entran en barrena y apuntan a caídas superiores al 20%.
“Los rusos nos están salvando los muebles”, ilustra el vicepresidente de la Asociación de Hostelería de Tarragona, Francesc Vives. Su optimismo se explica porque seis de cada 10 turistas rusos que llegan al país se hospedan en Cataluña. De ellos, más de la mitad remojará sus pies en la Costa Daurada. “Mientras Rusia se mantenga a flote, la Costa no se hundirá”, pronostica Vives.
No se hunde pero salpica de bonanza a otras poblaciones cercanas. Folletos plagados de letras cirílicas se han multiplicado en los últimos meses en Reus, Tarragona e incluso otras localidades del Priorat.
“El ruso es un turista con inquietudes culturales, hace excursiones, le gusta conocer el territorio”, señala el gerente del Patronato de Turismo de Tarragona, Octavi Bono. En resumen, gasta más y lo reparte mejor. “Ofrece una variante del modelo de playa y cerveza”, añade el gerente de Turismo de Salou, Joan Manel Alonso. Por eso el Patronato ha estrenado este año una ambiciosa campaña publicitaria en territorio ruso.
En mayo, el promedio de gasto del turista ruso en la Costa Daurada ascendió a los 824 euros por estancia y por persona, casi 300 euros más que los turistas británicos, señala Mikhaeleva desde Moscú. El 3% más que el año pasado, cuando la crisis parecía lejos de los hoteles.
Por otra parte, los vuelos intercontinentales en el aeropuerto de Barcelona aumentaron un 4% hasta junio y transportaron a 728.511 pasajeros, 28.620 más que el mismo periodo del año anterior, según informó hoy el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA). El Prat conectó con tres nuevos destinos: Islamabad, Lahore y Vancouver.
Fuente original: El País.
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El camping desbanca al hotel
0Las pernoctaciones en tiendas de campaña en instalaciones gallegas aumentan un 41,6% con respecto a 2008. La mayoría de las cancelaciones las efectúan los extranjeros
Los turistas no parecen dispuestos a quedarse en casa por la crisis. Al menos, no todos. Quizás es ese uno de los motivos que han permitido un repunte de más del 40% en la ocupación de los campings de Galicia con respecto a 2008. Así, y mientras en los principales terrenos de acampada de A Coruña son los turistas extranjeros los que más cancelaciones han efectuado en este inicio de temporada, por el contrario, el campista nacional -gallegos en su mayoría- este verano ajusta su presupuesto en el gasto en bares y cafeterías
Suben las pernoctaciones en los campings turísticos gallegos. La ocupación de este tipo de instalaciones se incrementó en un 41,6% en el mes de mayo con respecto al mismo periodo del año anterior, al registrarse un total de 15.372. Es decir, 4.523 más que en el mismo mes de 2008, según las encuestas de ocupación en alojamientos turísticos extrahoteleros del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Teresa Martínez , que regenta desde hace varias décadas el cámping El Raso, situado en el municipio coruñés de Ares, no ha tenido la suerte sin embargo de constatar que el crecimiento de la demanda sea tal. Más bien al contrario, ha detectado una caída de las reservas. “Los extranjeros están dejando de venir, sobre todo los alemanes”, explica. Cuenta Teresa que en los últimos años se había convertido en algo habitual que numerosos jubilados germanos recalaran en sus instalaciones. Este año, los echa de menos. De momento, los campistas gallegos en cambio sí siguen fieles a sus cita anual. “También vienen muchas madrileños, catalanes y portugueses”, explica por teléfono.
El miedo a la crisis ha llevado a los dueños de los campings a mantener los precios de otras temporadas o a aplicarles únicamente la subida correspondiente al IPC. En las instalaciones de Miño 2 playas, se quejan de que el mes de junio “ha sido flojo”. “El campista que viene además, controla muchísimo el gasto que hace en la cafetería”, explica un trabajador de las instalaciones de Miño, adonde cada 15 de junio suelen acudir campistas que no retiran su caravana hasta que, tres meses después, concluye la temporada. “Normalmente, cada año incrementamos en 50 euros el coste de la total de las estancias de larga duración, este año lo hemos subido únicamente 35 euros”, dicen.
Otra consecuencia colateral de la actual coyuntura económica que padecen los campings gallegos tiene que ver con las reservas de última hora, para desesperación de sus propietarios. María, del camping Perbes a estas alturas no ve muy claro cómo se va a presentar el mes de agosto. “Julio pinta mejor pero agosto, todavía no tenemos ni idea de cómo va a ser, la gente está retrasando sus reservas”, explica.
Si, a pesar de lo que dicen las estadísticas del INE, la realidad de los cámpings gallegos es más cruel, la cosa no pinta mejor en apartamentos y casas de turismo rural. El organismo público recoge en su último informe que la reservas de apartamentos y casas de turismo rural se redujeron un 9,47% y un 4,71, respectivamente. De este modo, las pernoctaciones contabilizadas en campings, apartamentos y alojamientos de turismo rural ascendieron a 51.739, cifra que representa no obstante un incremento del 4,3% respecto a mayo del año pasado.
Los gallegos fueron los viajeros que mayoritariamente pernoctaron en establecimientos radicados en esta comunidad autónoma durante el pasado mes de mayo, según se desprende del estudio del Instituto Nacional de Estadística, que recoge más concretamente que el 55,51% de los visitantes de Galicia procedían de alguna de las cuatro provincias gallegas.
Por orden de importancia, le siguen, con un 19,24% de los visitantes recibidos en ese mes, los turistas procedentes de la Comunidad de Madrid. Curiosamente son los residentes en Andalucía (con un 3,28%), los terceros por su afluencia de visitas a Galicia, con lo que superan a los residentes en comunidad limítrofes como Asturias o Cantabria, ya que apenas representan el 2,34% y el 0,09% de los visitantes acogidos, respectivamente.
En el mes de mayo, por el contrario, en los establecimientos hoteleros de la comunidad no se alojó ningún residente en la Comunidad Autónoma vasca como tampoco nadie que tenga su residencia habitual en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.
En cuanto a los extranjeros que eligieron en mayo España como país de destino durante el pasado mes de mayo -el Instituto Nacional de Estadística no recoge datos concretos sobre la comunidades o comunidades que visitan los foráneos de modo desglosado-, el 14,41% de los turistas vivía fuera de nuestras fronteras. De ese porcentaje, la amplia mayoría (85,04%) procedía de algún país de la Unión Europea. Los alemanes y los franceses se cuentan entre los visitantes más numerosos, seguidos de los británicos y de los holandeses (con un 14,81% y un 6,92%, respectivamente).
Por su parte, los estadounidenses que acudieron en el pasado mes de mayo a algún punto de España ya suponen el 3,32% del total de turistas extranjeros recibidos en la Península Ibérica y que que ascendieron a 32.459.
Fuente original: La Opinión A Coruña.
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Los campings se convierten en una alternativa para vacaciones en crisis
0Las instalaciones de la costa se llenarán a partir de la segunda quincena de julioLos campistas reducen el número de días de estancia en sus reservas
La situación económica influye en los hábitos vacacionales que se extendieron en la época de bonanza económica. La bajada del turismo, a estas alturas, no escapa a nadie, especialmente a las agencias de viajes que lamentan el frenazo que se ha producido en los destinos largos. Pero antes que pasar las vacaciones en casa, se buscan alternativas más baratas que se puedan compatibilizar con una economía a medio gas.
Este año se ha optado por destinos cercanos y, sobre todo, por acortar los tiempos de estancia. La provincia no queda exenta a esos cambios pero los efectos son más visibles en hoteles. Cádiz es uno de los pocos destinos que resiste frente a los malos datos que arrojan las estadísticas.
Lo que se pierde por un lado se gana por el otro y comienzan a resurgir negocios que habían permanecido en un segundo plano durante años anteriores. Se trata de los campings que durante años han estado más enfocados hacia un turismo joven y ahora comienzan a recibir a más familias que buscan una alternativa a sus vacaciones de bajo coste.
José María Rodríguez, presidente de la Asociación de Empresarios de Campings de Cádiz, asegura que en los próximos días, entre la segunda quincena de julio y hasta casi finales de agosto «la mayoría de los establecimientos costeros rozaremos el cien por cien de ocupación». No obstante, estos negocios vienen observando cómo se han acortado los periodos vacacionales que sus clientes pasan en las instalaciones. Comenta Rodríguez que ahora apenas se reserva para cinco o seis días, cuando antes era habitual hacerlo por quincenas.
Promociones
Esta situación está provocando que los campings se lancen a la guerra de las ofertas para tratar de atraer a clientes. La estrategia es ofrecer descuentos a partir de un cierto número de días de estancia, generalmente una semana. También están tratando de incentivar las estancias en días entre semana ya que hasta el momento sólo han podido aprovechar los sábados y domingos para llenar sus instalaciones.
Alojarse en un camping costero de la provincia, para una familia media de cuatro miembros, puede suponer un desembolso de entre unos 35 a 40 euros diarios, contratando todos los servicios básicos. Un precio que se reduce en los equipamientos de interior, incluso hasta un 40%, que son los que «peor lo están pasando», asegura Rodríguez. Al reducirse las estancias en las zonas costeras ya no hay tanto problema para encontrar sitio y «los que fueron a la Sierra o La Janda para pasar los vacaciones se quedan ahora más cerca de la playa». Además, se pueden encontrar bungalows entre los 85 y los 125 euros diarios para unas cuatro personas.
A pesar de estos precios, la Federación de Consumidores, Usuarios y Amas de Casa Al-Andalus ha destacado, en un estudio reciente, que la provincia de Cádiz, junto a la de Málaga, se encuentra entre las más caras de Andalucía para alojarse en campings.
Una situación que ellos achacan al tipo de oferta ya que se trata, en la mayoría de los casos, de alojamientos costeros que se encarecen en esta época del año.
Cádiz cuenta actualmente con 41 instalaciones de este tipo que ofertan un total de 20.381 plazas. En concreto, hay siete de primera categoría que ofrecen 4.963 plazas; 30 de segunda, con 14.971 plazas y 4 de tercera, con 447 plazas. Cabe destacar tres núcleos principales en cuanto a la recepción de campistas que son Tarifa, Conil y Barbate (Caños de Meca) que cuentan con ocho, siete y cuatro instalaciones de este tipo.
En estos momentos este sector empresarial se encuentra inmerso en la lucha contra la competencia desleal, solicitando que se regulen las autocaravanas para que no se permitan las pernoctaciones en la calle, y tratando de comercializar su producto en el extranjero. En esta estrategia de expansión, los principales destinos son países como Francia, Alemania y Finlandia principalmente.
También se están haciendo esfuerzos importantes en cuanto a la mejora de las instalaciones para «mejorar la sanidad, confortabilidad o la animación que ofrecemos a nuestros clientes», asegura el representante provincial de los empresarios que, además, es el propietario del camping Caños de Meca.
Cierres y aperturas
Los campings son un negocio que están resistiendo a la crisis pero el boom inmobiliario y la proliferación de hoteles ya ha hecho mella en muchas instalaciones de este tipo de la provincia, sobre todo en la última década. De este modo se han cerrado dos campings en Algeciras, el de la Bahía y la Costa del Sol, y en su lugar ahora se encuentran zonas comerciales y urbanizaciones; viviendas también se construyeron en los terrenos donde estaba el Guadalete de El Puerto de Santa María, el pinar de Puerto Real o la Barrosa de Chiclana. El último caso de instalación de este tipo cerrada es el camping de San Roque en cuyos terrenos actualmente se encuentra un casino.
No obstante, también existen nuevos proyectos, el más destacado actualmente es el caso de Alcalá del Valle que proyecta una instalación de este tipo que pretende ser una pieza fundamental en el desarrollo turístico de la Sierra. Además, en Benalup existe una zona de acampada libre, el Área Recreativa de Celemín que también aspira a convertirse en un camping.
Fuente original: La Voz Digital.
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El aumento de viajeros palia la caída de pernoctaciones del turismo rural
0Los 1.343 puestos de trabajo registrados el pasado mes de mayo en los 684 alojamientos abulenses suponen un incremento del 32% respecto al personal empleado hace un año
Una de cal y otra de arena es lo que repartió al turismo rural el mes de mayo en la provincia de Ávila. Y es que si bien es cierto que el aumento de viajeros fue muy significativo respecto al mismo mes del año anterior, las pernoctaciones han disminuido, aunque de una forma más moderada. A las casas rurales abulenses llegaron 11.099 visitantes durante ese mes: 1.545 más que hace doce (cuando eran 9.554). Unas cifras que dejan por tanto un incremento superior al 16% en número de viajeros. Ahora bien, estas buenas cifras no se reflejan en las pernoctaciones que bajan en más de 2.000, pasando de las 25.548 de hace un año a las actuales 23.364, lo que viene a ser un retroceso de 8,5 puntos porcentuales.
Pese a estos datos, los profesionales del sector siguen apostando fuerte y confiando en esta fuente de ingresos dado que con el mes de mayo cerrado, lo cierto es que el empleo se ha incrementado en un 32% pasando de contar con 1.017 personas a tener 326 más: 1.343.
Más casas y plazas. Y es que no hay que olvidar que el número de alojamientos y de plazas a disposición del viajero también va en aumento: el número de casas ha crecido un 11% y las plazas casi un 14. Traducido a datos, al cierre del mes de mayo Ávila cuenta con 684 casas y 5.359 plazas.
El problema es que aunque los viajeros han aumentado las pernoctaciones han disminuido y con ellas el grado de ocupación de los alojamientos turísticos. Según los datos hechos públicos recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sólo durante los fines de semana de mayo de 2008 el grado de ocupación de las viviendas abulenses rozaba el 50% el fin de semana, mientras que este año ronda el 41%.
Aún así Ávila sigue estando a la cabeza del turismo rural y de hecho repite el mismo puesto del año pasado: la cuarta plaza tanto en viajeros como en pernoctaciones y tan sólo por detrás de Asturias, Cantabria y Gerona: exactamente igual que entonces.
Lo que sí es claro es que Ávila está a la cabeza regional en turismo rural, pues supera con creces a su más directa competidora que es Segovia y que registró 6.843 viajeros y 14.283 pernoctaciones.
Ésta es la situación en una Comunidad que es la número uno en turismo rural de España pues de los más de 225.000 viajeros tuvo en su territorio a más de 53.000 y algo similar ocurre con las pernoctaciones, ya que de las más de 543.000 registró casi 112.000.
Fuente original: Diario de Ávila.
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Aumentan las reservas en cámpings un 42%
0Las pernoctaciones en los cámpings de Galicia aumentaron casi un 42% en mayo respecto al mismo mes del año pasado, según las escuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto supone más de 15.000 reservas, 4.500 más que en 2008. Por el contrario, las estancias en apartamentos se redujeron un 9,5% y en casas de turismo rural, casi un 5%, un claro síntoma de que la crisis hace que la gente opte por modalidades más baratas para las vacaciones.
En cuanto al tipo de turista que visita Galicia, en los cámpings, el 61% eran españoles y el resto procedían del extranjero. En el caso de los apartamentos esta situación se acentúa aún más, ya que ocho de cada dos llegan de España. En ambos casos, los visitantes suelen realizar estancias de unos tres días en el destino turístico elegido.
Fuente original: Xornal de Galicia.
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Murcia, séptima en ocupación campings, y última en turismo rural
0El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha difundido hoy los datos correspondientes a mayo de la Encuesta de Ocupación en Alojamientos Turísticos Extrahoteleros, que agrupa apartamentos, casas de turismo rural y cámpings.
Madrid lideró el pasado mes de mayo la ocupación en apartamentos turísticos, con un 43,2 por ciento de las plazas ocupadas, mientras que Baleares tuvo la tasa más alta de alojamientos de turismo rural, 44,69 por ciento, y la Rioja en cámpings, con 61,80 por ciento.
Según estos datos, el número de pernoctaciones en el alojamientos turísticos extrahoteleros en España cayó en mayo 14,6 por ciento respecto al mismo mes de 2008 hasta situarse en 6,3 millones.
La ocupación media de los apartamentos fue del 26,93 por ciento, del 13,55 en el caso de los alojamientos de turismo rural y del 30,15 por ciento en cámpings.
Respecto a la ocupación en apartamentos, tras Madrid fue más alta en Baleares (36,96 por ciento) y el País Vasco (32,39 por ciento).
En cuanto al turismo rural, Baleares lideró la ocupación con un 44,69 por ciento seguido muy de lejos por el País Vasco (22,22 por ciento) y La Rioja (18,43 por ciento).
En el caso de los cámpings, además de La Rioja (61,80 por ciento), la ocupación destacó en Madrid (47,60 por ciento) y la Comunidad Valenciana (43,97 por ciento).
Por cifras absolutas, Canarias fue la comunidad con más pernoctaciones en apartamentos (1,5 millones); Castilla y León, en turismo rural, con 111.945 y Cataluña en cámpings, con 913.531.
El siguiente cuadro recoge por comunidades autónomas el número de pernoctaciones en apartamentos, alojamientos de turismo rural y cámpings así como el porcentaje de ocupación (por plazas en el primer y segundo caso, y por parcelas en el tercero) en el mes de mayo:
———-APARTAMENTOS——-TURISMO RURAL——CÁMPINGS—-
CCAA Pernoc. Ocup. Pernoc. Ocup. Pernoc. Ocup.
————————————————————-
Andalucía 430.746 30,08 36.493 10,69 227.082 21,27
Aragón 13.373 12,62 24.216 10,03 50.926 22,01
Asturias 6.987 6,89 28.489 7,91 15.799 19,24
Baleares 912.108 36,96 52.931 44,69 5.507 12,03
Canarias 1.538.244 28,65 18.252 14,93 9.933 23,51
Cantabria 15.440 13,82 28.444 13,08 39.684 35,71
C.y León 6.342 13,50 111.945 13,80 49.141 21,82
C-L Mancha 12.485 12,69 31.820 11,15 16.114 23,89
Cataluña 419.461 22,60 66.474 16,63 913.531 30,77
C.Valenc. 382.975 17,00 29.218 10,66 315.146 43,97
Extremadura 4.688 14,28 22.370 12,61 28.117 30,87
Galicia 10.391 15,09 25.976 12,33 15.372 11,41
Madrid 83.983 43,02 15.078 13,96 50.733 47,60
Murcia 35.729 14,73 4.307 5,29 63.348 27,50
Navarra 11.524 29,55 17.940 14,72 20.979 33,10
P.Vasco 9.042 32,39 23.838 22,22 15.920 26,95
La Rioja 2.063 16,30 5.248 18,43 21.060 61,80
————————————————————-
TOTAL 3.895.581 26,93 543.040 13,55 1.858.392 30,15
Murcia fue, durante el mes de mayo, la séptima autonomía en ocupación de cámpigs, con un 27,50 por ciento, mientras que se colocó décima en tasa de alojamiento en apartamentos turísticos (14,73%) y ocupó el último puesto en cuanto al turismo rural (5,29%).
Fuente original: Soitu.
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Los cámping de la Región de Murcia alcanzaron una ocupación del 34,78% en abril
0El aumento en abril se debe, en parte, a que la Semana Santa se celebró este mes, mientras que en 2008 tuvo lugar en marzo
Las pernoctaciones en los camping de la Región de Murcia sumaron el pasado abril un total de 81.382 pernoctaciones, lo que supone un grado de ocupación del 34,78 por ciento, según los datos difundidos hoy por el INE.
Ese mes los camping murcianos recibieron a 10.120 viajeros , de los que 7.410 eran residentes en España y 2.710 en el extranjero, y la estancia media fue de 8,04 días.
En cuanto a los apartamentos turísticos de la Región, en abril se alojaron 5.217 viajeros, de los que 4.408 eran residentes en España y 809 en el extranjero que sumaron un total de 36.642 pernotaciones, la estancia media fue de 7,02 días y el grado de ocupación por plazas fue del 14,85 por ciento.
Respecto a los alojamientos de turismo rural, recibieron a un total de 3.048 viajeros, 2.980 de ellos residentes en España y 68 en el extranjero, las pernoctaciones ascendieron a 10.769, la estancia media fue de 3,53 días, y el grado de ocupación del 13,34 por ciento.
En el ámbito nacional, los alojamientos turísticos extrahoteleros (apartamentos, cámping y alojamientos de turismo rural) superaron los 6,4 millones en abril, lo que supuso un aumento del 14% respecto al mismo mes de 2008, debido a la celebración de la Semana Santa.
Así, según los datos difundidos hoy por el INE, en el primer cuatrimestre de 2009, las pernoctaciones disminuyeron el 10,2% respecto al mismo periodo del año anterior.
El aumento en abril se debe, en parte, a que la Semana Santa se celebró este mes, mientras que en 2008 tuvo lugar en marzo.
Destaca el que las pernoctaciones en abril tuvieron un incremento sobre todo en los viajeros residentes en España, que crecieron un 65,5 por ciento, mientras que los no residentes bajaron un 8,7 por ciento.
Fuente original: La Verdad.



























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