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Cuenca y el turismo en autocaravana

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“Este comentario viene al caso ante la actitud, yo diría que irracional, que algunos empresarios de Camping están teniendo en contra del Turismo Itinerante en Autocaravana”.

Difamar en este país es algo baladí. Cualquiera que no se sienta contento, se considere perjudicado por la mala situación de su negoció o por las pérdidas que esta maldita crisis le está ocasionado. Cualquiera digo, arremeterá con saña si hace falta, contra sus más directos intereses, para culpar al que no gasta en su negocio de toda la mala racha que le acontece. A esto se le llama morir matando.

Este comentario viene al caso ante la actitud, yo diría que irracional, que algunos empresarios de Camping están teniendo en contra del Turismo Itinerante en Autocaravana. La guinda la ha puesto Daniel Diaz, Gerente del Camping Caravaning Cuenca, en recientes declaraciones para Onda Cero.

Los exabruptos, las falacias y el poco respeto demostrado hacia los que desde hace muchos años viajamos en Autocaravana, no hace más que poner en entredicho la capacidad de este empresario para reflotar su negocio; demuestran un alejamiento preocupante de la realidad y un único deseo: encontrar en los Autocaravanistas a la “cabeza de turco” donde cargar todas sus frustraciones empresariales.

No voy a entrar a debatir con este señor que tan poco sabe, por el poco sustento y la nula veracidad de sus acusaciones y opiniones mal intencionadas: sobre cómo viajamos y hacemos legítimo uso de nuestros vehículos.

Para justificar que los visitantes que llegan a Cuenca en autocaravana a visitar la ciudad, no elijan su camping que está a 7 kilómetros y prefieran, por su autonomía y capacidad, utilizar cualquier parking municipal. Este señor esgrime una sarta de mentiras, verdades a medias y generalizaciones que más que a nosotros deberían de preocupar a las autoridades municipales y al resto del tejido empresarial hostelero de la bellísima ciudad de Cuenca. No están los tiempos para espantar la clientela.

También quiero desde aquí dar un toque de atención a la cadena que emite esta entrevista. No se puede al formular las preguntas o al hacer el expositivo dar por bueno hechos inexistentes: como el aseverar, porque así lo dice un grupo de empresarios: que se hacen acampadas ilegales de autocaravanas en la ciudad de Cuenca. Partir de una premisa que es falsa, para elevarla a la categoría de hecho consumado dice muy poco de la cadena radiofónica que lo permite. Hay que contrastar los hechos antes de darlos por validos y no montar sobre ellos falsedades, medias mentiras y conclusiones fallidas que hacen más daño que beneficio.

El Turismo Itinerante en Autocaravana es una realidad imparable, un modo de viajar que se impondrá como en el resto de Europa. No me cabe la menor duda de que llegará a alcanzar en España el auge y la importancia que en sí mismo tiene y se merece. La acogida de los autocaravanistas exige de apertura de miras, capacidad de adaptación y versatilidad en busca de soluciones. Son los ayuntamientos, los particulares y porque no los propios empresarios de Camping los que tienen a mano multitud de posibilidades de acogimiento. Un área de servicio para autocaravanas es un Equipamiento Turístico: sencillo, barato y con alta rentabilidad para cualquier municipio. La actitud y las palabras groseras de este empresario me han ofendido y en repuesta sólo espero que los Autocaravanistas de toda España valoren lo sucedido y dentro de su libertad de escoger obren en consecuencia. Por mi parte decir que he visitado en cuatro ocasiones la ciudad de Cuenca y espero seguir disfrutándola pero jamás volveré a su establecimiento.

Por Francisco José Chamorro

Fuente original: Voces de Cuenca.

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Aquel caliente y caótico verano en Llanes

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Sobre la inoperancia del gobierno municipal socialista durante la temporada estival

JUAN DUYOS PORTAVOZ DEL GRUPO MUNICIPAL POPULAR EN EL AYUNTAMIENTO DE LLANES

No será fácil olvidar aquel verano en el que la naturaleza, siempre sabia, se alió con la principal fuente de ingresos que tenemos en Llanes, el turismo en todas sus formas. El que no estuvo, una vez más, a la altura de la temperatura que nuestros visitantes disfrutaron fue el gobierno municipal socialista que ya tiene sobradamente demostrada su inoperancia en los momentos álgidos. El tradicional caos circulatorio en la villa de Llanes fue superado en muchos de nuestros pueblos y en los accesos a sus pobladas playas, que sin previsión de aparcamientos ofrecieron un espectáculo lamentable. Es lo que podríamos llamar turismo salvaje en el peor sentido del término. Así es, la suciedad en algunas de estas playas llegó a ser preocupante, siendo motivo de queja y de crítica en este Llanes que pretende ser de excelencia turística. Mención especial merece el triste estado de la mágica playa de Cuevas del Mar, a la que el poeta Pepín de Pría dedicó los mejores versos en lengua asturiana, y donde desemboca el río Ereba, hoy convertido en estercolero maloliente. El Excelentísimo Ayuntamiento socialista de Llanes es solo excelentísimo para ellos y para los agradecidos personajes de su cuerda que tiene a bien satisfacer.

Probablemente en el gobierno municipal socialista nadie pensó en la necesidad de tener áreas de servicio para autocaravanas, como por ejemplo ya tiene Cangas de Onís, y que es una forma de hacer turismo muy interesante y que facilita el contacto con la naturaleza. Este verano vimos muchas mal aparcadas y sin unas mínimas condiciones de limpieza e higiene. El parque de autocaravanas en Europa es de aproximadamente un millón y medio de unidades y hay más de cinco mil áreas de servicio para estos vehículos repartidas por todo el continente, de las cuales cerca de dos mil están en la cercana Francia. El turismo de autocaravana no es estacional, es para todo el año, y debería de ser atendido.

Y qué decir de los llamados chiringuitos de playa, que están en una inseguridad jurídica permanente, sin que el Ayuntamiento haya intentado nunca solucionar sus problemas, aunque dándoles, eso sí, palmadas de ánimo en la espalda. No hay ninguna normativa de playas, como ya tienen otros concejos costeros de Asturias. El pasado año ya no abrieron cuatro de las cinco oficinas de turismo que había, dicen que para ahorrar. La señalización es bastante deficiente en muchos pueblos. Y no olvidemos que ya redujeron de manera ostensible el periodo en el que se ofrece el servicio de salvamento en las playas más importantes de nuestro concejo.

En los últimos años el incremento de la oferta turística en Llanes fue espectacular, quizá excesivo, especialmente con la apertura de hoteles y casa de aldea. En el Partido Popular de Llanes siempre dijimos que el respeto a nuestro entorno natural debería ser la mayor preocupación de quienes nos gobiernan. Y también tienen el deber de ocuparse más en mejorar la seguridad ciudadana. No sirve de mucho tener unos buenos profesionales de policía local si están mal dirigidos y con pocos medios.
Ya se acerca el otoño a Llanes, que todo hace suponer que también será caliente, y seguramente que seguirá siendo caótico.

Fuente original: La Nueva España.

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Camping contra autocaravanas

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Una vez más y, como cada primavera, tenemos que aguantar a los ‘señores empresarios’ de Campins con el lanzamiento de libelos torticeros hacia el colectivo de autocaravanistas.

No se enteran de que hay gente que nunca acudirá a sus establecimientos prefiriendo otras opciones. No entiendo porqué no se meten con otros colectivos (como por ejemplo el de los representantes de comercio) por preferir acudir a un hotel en vez de a sus instalaciones.

Si quieren hacer negocio (que siempre es lícito) deberán entender de qué tipo de turismo se trata el del autocaravanismo y consecuentemente con ello hacer una oferta atractiva y acorde con los servicios que se le demandan y no el enfrentarse a ultranza, que es lo único que parece saben hacer, de ahí que haya entrecomillado lo de ‘señores empresarios’ pues estimo que no son ni lo uno ni lo otro, a las pruebas me remito.

No expondré aquí la diferencia entre el aparcamiento y la acampada, que de sobras saben ellos cuál es, pero parece ser según manifiestan que les amarga la existencia de aparcamiento en las grandes superficies y que los autocaravanistas los usen para pernoctar. Pues si están ahí será porque estos establecimientos se han dado cuenta de que facilitando las cosas sus negocios se benefician, y no nos engañemos se benefician en sus cuentas de resultados.

Espero que mañana estos empresarios del sector se manifiesten en contra de los Harlystas por no usar masivamente sus apartaderos que denominan campins.

Asimismo, insto desde aquí a que todos los propietarios de restaurantes, cines, supermercados, cafeterías o bares y discotecas, o los directores de Museos Obispos de Catedrales etc… se manifiesten en contra de esta gente que solamente quiere poner trabas a otro tipo de turismo que no entienden y por lo tanto temen y denostan sin parar.

VICENTE SÁNCHEZ CARBALLO.

Fuente original: La Voz Digital.

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Sobre el Autocaravanismo

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Me llamo Francisco José Chamorro y presido ACFAE (Asociación Cultural para el Fomento del Autocaravanismo en España, nº nacional 594166). Además, formo parte como vocal por Córdoba, de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Autocaravanistas (ASANDAC), siendo uno de sus representantes ante la Federación Española (FEAA) y la Fédération Internationale des Clubs de Motorhome (FICM). Intentando en lo posible ser breve me dirijo a usted para expresarle el profundo malestar y tristeza que ha producido en el colectivo autocaravanista, la decisión de regular con horario el estacionamiento de las autocaravanas en su término municipal y especialmente en Torre del Mar.

Pensamos que es un error, o quizá una decisión no suficientemente meditada, la que va a llevar al Equipo de Gobierno actual a modificar las Ordenanzas Municipales. Las consecuencias de esa acción legislativa son, incluso antes de que se publiquen, tan discrecionales e injustas como cualquiera otra decisión en la que sólo se mira el interés de unos pocos. Les puedo asegurar que finalmente los más perjudicados serán los propios comerciantes y restaurantes del término municipal de Vélez Málaga. Estamos seguros que nadie ha contado con ellos a la hora de tomar esta decisión. Somos un potencial turístico y de consumo nada desdeñable, turistas que ante la posibilidad de ser expulsados de un estacionamiento a partir de de una hora prefijada optaremos, no les quepa duda, por no visitarles.

No estamos en contra de una regulación, es más, la gran mayoría de nosotros pensamos que la mayor seguridad y confort que se puede ofrecer a nuestra particular forma de viajar, es ofrecer espacios públicos o privados, donde por un módico precio, podamos simplemente estacionar y hacer uso de nuestros vehículos para descansar o pernoctar. Espacios especialmente habilitados que apenas necesitan de mantenimiento, se sustentan por sí solos y deben de disponer de un punto limpio donde vaciar o llenar nuestras autocaravanas.

No somos desconocedores de la presión que puntualmente se soporta en algunos de sus municipios, y estamos totalmente en contra de cualquier tipo de acampada ilegal, entendiendo como tal, aquella que se hace fuera de los espacios especialmente autorizados o de los campamentos de turismo. Yo mismo, por cercanía, soy asiduo visitante y puedo darles fe de la magnífica acogida que siempre he tenido en Torre del Mar. También he sido testigo de algunas, muy pocas, acampadas de autocaravanistas. Es por ello, que contra aquellos que la practican pedimos que se aplique con la mayor rigurosidad la ley, pero les recordamos, que como en tantas otras decisiones que nos rigen, es un tremendo error y una mala solución meter en el mismo saco a todos los usuarios. No siempre la solución más fácil es la más justa.

Somos viajeros que nos movemos en vehículos costosos, especialmente diseñados por su dotación y autonomía para albergar a sus ocupantes, sin que por ello su actividad transcienda más allá del propio vehículo. Nuestras necesidades en cuanto a alojamiento son mínimas. Y practicamos una modalidad de turismo que, en sí mismo, es uno de los mejores ejemplos de Turismo Sostenible. Nuestro consumo de recursos turísticos va más allá de los habituales, es más diverso y prolongado en el tiempo. Solemos viajar durante todo el año con destinos muy diversos y, en la mayoría de los casos, buscamos las épocas más tranquilas y de menos presión poblacional para visitar los lugares de costa. Estancias cortas, en puentes y fines de semana, con el único fin de descansar, disfrutar del clima y la restauración. Somos parte de la solución y no el problema. Un valor añadido que diversifica en el tiempo y los usos, la oferta y capacidad turística de muchas zonas costeras.

Si queremos estar a la altura de Europa en cuanto a oferta turística, seguir siendo destino preferente de muchos autocaravanistas que nos visitan, debemos de ponernos a su mismo nivel en cuanto a disponibilidad de espacios, áreas de servicios y puntos de acogida para autocaravanas. Entrar en un camping es una opción más, nunca una obligación y menos una imposición. Usamos los campamentos de turismo para aquellas paradas de mayor duración, donde se hace preciso utilizar medios de acampada y, a diferencia de otros usuarios, les puedo asegurar, que no es precisamente el autocaravanista el más necesitado de este tipo de albergues.

Sabemos que la queja empresarial, a la que hace referencia el Concejal de Turismo y Portavoz del Grupo Popular, es únicamente la queja de los empresarios de Camping, ya ha ocurrido en otros muchos lugares, plegarse a ellos, sesgar el problema y finalmente prohibir de manera indiscriminada, el estacionamiento de autocaravanas es un gran error. Pienso que aún se está a tiempo de mejorar, en beneficio de todos, la regulación del tránsito, estacionamiento y pernocta de nuestras autocaravanas en el término municipal de Vélez Málaga. Podría ser incluso un ejemplo a seguir. Es una oportunidad para escuchar y poner en práctica otras posibilidades; ejemplos hay muchos: véanse las condiciones de uso y disponibilidad de áreas de servicio en todo el mediterráneo francés o en su costa atlántica. En las zonas con más regulación y en aquellas de altísima frecuentación turística, desde Biarritz a La Rochelle, el número de áreas de acogida se incrementa cada año. Será muy triste y no redundará en beneficio de nadie que tengamos que desaconsejar a las federaciones internacionales y asociaciones de autocaravanistas europeas que nos representan, la entrada en los campings y la visita de los municipios y costa de Vélez Málaga. Sinceramente no creo que esta “regulación” sea la mejor publicidad para la costa de la Axarquía malagueña. Espero que el sentir que le transmito, en mi nombre y en el de otros muchos autocaravanistas, sirva para mejorar en bien de todos la regulación que tan legítimamente pretenden hacer.

Me pongo a su entera disposición.

Francisco José Chamorro Villar

Médico. Cabra (Córdoba)

Fuente original: Diario Axarquía.

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La demagogia, la retórica, sus prácticas y las consecuencias de estas

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La demagogia es una práctica de comunicación que algunas personas emplean y que apela a los sentimientos y las emociones de las personas, entre otras cosas,  para ganarse su apoyo o para desviar este a otros, aunque los fines que ésta pretenda pueden ser cuestionados. A través de la retórica, el demagogo busca incentivar las pasiones, los deseos o los miedos de la gente para conseguir el favor popular o minimizar el respaldo o el apoyo a cualquier iniciativa que la mente de quien lo practica considere que hay que anular.

No hay más que leer a los columnistas de algunos medios de comunicación o ver los discursos y declaraciones de algunos políticos,  para darse cuenta que  utilizar esta técnica de la comunicación puede favorecer algunos propósitos de quienes las utilizan, pero también debemos de tener en cuenta que las prácticas demagogas para conseguir unos fines personales o de grupo que utilizan, el exceso de retórica y de irresponsabilidad, tienen consecuencias y estas pueden ser graves.

En mi opinión en el autocaravanismo español abunda y se da el exceso de estas prácticas y algunas veces se ejercen irresponsablemente, a mi modo de ver, debemos de dejar estas  de lado y centrarnos en lo fundamental, que no es otra cosa que se continue el trabajo para tratar de resolver algunos de los problemas que afectan a éste, creo que si alguien tiene una idea o la solución de algunos de ellos, si es su deseo que lo ponga en marcha, si es posible compartiendo estas  en unión sería lo mejor, pero si esto no  es posible, pues adelante uno mismo ¿quien se lo impide?, si estamos seguros de lo que nos traemos entre manos, ¿por qué echarle la culpa “al maestro armero” o estar constantemente buscando defectos a los demás? vamos nosotros adelante con lo nuestro y dejemos de mirar tanto lo que hace el compañero.

Algunas personas creo que le están dando excesiva importancia las cosas cotidianas, que se mueven a nuestro alrededor  y parece que utilizando algunos medios a su alcance se pierden en discursos inútiles o poco prácticos, criticando con exceso y a veces con saña el trabajo de los que no consideramos de nuestras ideas o no comparten algunas de estas, cuando no despreciando este en vez de apoyarlo o por lo menos dejarles trabajar en paz con sus ideas o proyectos, sin darnos cuenta que cualquiera que pone en marcha una idea, le pueden salir las cosas mal, equivocarse o acertar, eso ya se verá, pero lo más importante es que ha intentado o esta intentando hacer algo y esto es de agradecer por lo menos no interfiriendo tratando de quitarle la ilusión o moral. Con esas actitudes no se arreglan nuestros problemas.

Con todo esto deseo comentar que, desde mi punto de vista o desde la experiencia vivida, percibo que aquí en el autocaravanismo se han formado demasiados “bandos” o grupos que constantemente están emprendiendo acciones muy dispares para lo fundamental que defiende cada uno, dependiendo esto de quien lo ejerce.

A unos hagan lo que hagan y aunque sea lo mismo que hace el de enfrente o parecido, se le reconoce su trabajo, se le alaga e incluso se le pelotea, en cambio al de enfrente, aunque en el fondo  este trate de hacer lo del anterior, se le pone en duda la efectividad de su trabajo, se duda del resultado de este e incluso, utilizando algunas artes de la comunicación como las epistolitis  demagogas o la retórica, se intenta convencer, aparentemente mediante una opinión bienintencionada haciendo constantes alusiones a la libertad, el derecho a la comunicación, el respeto, la democracia, la representación etc. et , pero que en el fondo y en las consecuencias prácticas de la intención creo que se aleja bastante de todo eso y más bien parecen acciones pensadas o promovidas  para tratar de llegar a los posibles colaboradores del otro y con ello desestabilizar o restarle el apoyo, ayuda o credibilidad al proyecto que otras personas tratan de poner en marcha.

Aunque estas cosas o prácticas de adoctrinamiento se vienen haciendo hace años, como ejemplo de estas, lo que últimamente se está haciendo, sobre las bases de un Recurso Contencioso Administrativo y su posible fallo judicial, que pretenden presentar nuestros compañeros de la asociación gallega de AC-GA, haciendo juicios de valor o de resultado por verdaderos legos en la materia del derecho administrativo o jurídico, adelantando acontecimientos e incluso consecuencias. Parece que estas cosas se hacen sin tener en cuenta que verdaderos expertos en las materias tienen serias dificultades para interpretar o decidir sobre asuntos de este tipo. Cuando la mayoría ya sabemos que quien se mete en pleito nunca sabe cómo fallará el juez y estos unas veces se pierden pero también otras se ganan.

El caso es que no entiendo muy bien por qué se está actuando de esa manera empleando tanto exceso de léxico, a lo que algunos le llaman argumentos, quizás con la intención de dar a entender que son más listos que los demás o por creer estar en posesión de la verdad o por que este o estos consideramos que no son de nuestra “cuerda”. Lo que pienso es que al fin y al cabo lo que se hace no es más  que emplear demasiadas artes comunicativas constantemente, algunas de ellas cuestionables, por la forma y quizás el fin, tratando de buscar demasiados argumentos para tratar de demostrar no se qué, a veces empleando tambien falta de respeto hacia lo que hacen o promueven otras personas, que dejan mucho que desear y que van en contra de todos.

Algunos analistas consideran que  quien actúa así, algunas veces actúa por envidia o por la impotencia de no tener una respuesta mejor que la de nuestro compañero u oponente, o no ser capaces de poner nuestras ideas en práctica por miedo al fracaso, porque si realmente estamos seguros de nuestras ideas o de lo que hacemos ¿que más nos da lo que hagan o piensen otros?, al final estas prácticas derivan  en una degeneración de la normal convivencia y de la democracia y que por lo tanto perjudica a esta.

La corta historia de nuestro autocaravanismo me indica que algunos directivos de asociaciones han llegado al poder de estas a través de elecciones que ellos y su demagogia hacen que me sienta confuso y al final no esté seguro si realmente las elecciones que ellos presumen de ser democráticas y libres, han sido realmente así o han sido realmente fruto de la manipulación demagógica y retórica con la que están actuando, ya que la falta de motivación de los autocaravanistas en nuestro país es evidente, la participación activa de los autocaravanistas en las asociaciones, especialmente cuando estas son netamente reivindicativas o han sido creadas para tal fin, es prácticamente nula o inexistente y por lo tanto la concurrencia de varias candidaturas a unas elecciones libres o democráticas nunca ha sido posible o nunca se ha dado ¿por qué esa falta desmotivación?, ¿a que es debido esa falta de participación asociativa o electoral?.

Lo cierto es que analizando el panorama actual del asociacionismo nacional del autocaravanismo, tengo una ligera idea de cuál puede ser un motivo y que a buen seguro habrá otros, porque difícilmente los problemas se dan por una sola causa, normalmente suelen ser varios los motivos que inciden en un mismo problema.

Para ponernos en posición de lo que pienso y como nuestra historia autocaravanista es corta, vamos a echar un poco la vista atrás y trasladarnos al año 2003, inicio de la actividad de la PACA. Desde el inicio de la asociación, en esta se percibía interés de los que integrábamos la misma, socios y JD, bullían las ideas y estas de inmediato se trataban de poner en práctica, con ello y fruto de esa colaboración y trabajo comenzaron a aparecer los primeros frutos en forma de áreas y también la afiliación constante de socios iba en aumento, pero al mismo tiempo también comenzaron a aparecer “los de siempre”, los que al parecer irremediablemente suele llevar acompañada cualquier iniciativa o proyecto.

Estos utilizando los medios de difusión a su alcance, comenzaron a acosar primero a la PACA. después a la moción del Senado y la Sra. Chacón, al GT-53, a la instrucción de la DGT. 08/V-74, (la cual parece que les ha causado un trauma que hoy todavía no han superado) al manual de movilidad en autocaravana, la Marcha Madrid, etc, etc. lo último parece ser que es lo de Galicia, vamos a ver como termina.

Lo cierto es que para ello se está utilizando como arma fundamental la demagogia y la retórica que les caracteriza. Pero lo curioso del caso es que esta gente que ve tantos defectos y problemas en los demás y que nos intenta trasmitir (hoy continúan igual) que ellos están mas preparados y tienen un proyecto mejor, nunca fueron capaces de poner este en marcha y demostrar en que consistía este.

Estos y otros que se les han unido en el camino, en un sentido y en otro, continúan por la misma senda, continúan con las mismas maneras día tras día, mes tras mes, año tras año y asi irremediablemente utilizando la misma  demagogia y la misma retórica, pero ellos no parece que nos ofrecen muchas soluciones o por lo menos no aciertan a hacer nada que nos demuestre que están en condiciones de ofrecernos algo plausible o beneficioso para todos.

Vamos a admitir que algunos quizás hemos cometido algunos errores o en algunos planteamientos hemos podido estar equivocados, esto siempre hay que estar dispuesto a admitir que puede suceder,  pero también en algunas cosas hemos acertado y de ello se está beneficiando el colectivo. Pero todos esos críticos que nos venden soluciones y proyectos, a lo largo de casi una década ¿qué es lo que han conseguido? ¿cuáles han sido sus logros? ¿ese es el futuro que nos ofrecen?. En fin, que si el pasado ha sido como ha sido, el futuro podemos darlo por sabido.

A mi modo de ver, con esa actitud y constancia sí han conseguido algo, desanimar a mucha gente y comerle la moral a unas cuantas personas que conozco y que sí estas estaban en grado de trabajar y poco a poco ir mejorando esto hoy no podemos contar con ellas.

Las consecuencias son que cada vez las asociaciones autocaravanistas encuentran menos apoyo o colaboración y hay menos gente, compañeros o políticos, que se implique en este mundo de locos en el que se ha convertido hoy el autocaravanismo reivindicativo y el resultado tambien es que posiblemente   aprovechando esta anómala situación, para desgracia del autocaravanismo “los de siempre” hoy están ocupando las cúpulas de algunas asociaciones nacionales y se han adueñado de ellas, manejando estas a su antojo y de ahí los autocaravanistas no los vamos a desmontar ni con la Guardia Civil. Así están las asociaciones y las cosas y así nos va, ante esta situación ¿quién gana? el autocaravanismo seguro que no.

Pedro Ansorena.

Fuente original: Cosas del autocaravanismo.

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Viva la vida salvaje al olor del Atlántico

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Solo un concello de la Costa da Morte se ha pensado seriamente habilitar un área para el estacionamiento y servicios mínimos destinados a autocaravanas. De nada ha valido que el Plan de Dinamización Turística, surgido de la catástrofe del Prestige, plantease al menos tres espacios para este tipo de vehículos. Así es que los viajeros que eligen este método para conocer mundo y disfrutar de él tengan que aparcar en puertos, áreas de recreo, campos, calles, parajes naturales o donde mejor puedan y se sientan seguros.

Sin embargo, en la política turística de nuestros concellos pasa como en muchos otros aspectos: casi siempre tarde y cuando es más necesario remediar que prevenir. Este y otros veranos se ha visto como en varios lugares de mayor interés paisajístico de la Costa da Morte reinó a sus anchas el campismo salvaje y se establecían auténticos poblados, incluso de familias enteras, que juntaban a más de un centenar de habitantes. Superaban con creces los de cualquier aldea que aún se mantenga con cierta vida. Y allí, a la orilla del mar, esta gente carecía de agua, luz y alcantarillado. Imagínense las consecuencias: excrementos por el entorno, basura, niños haciendo el tobogán por las dunas (en la costa atlántica europea suelen estar valladas), gente haciendo fuego por la noche (con el consiguiente peligro de incendio), campistas recogiendo agua de dudosa potabilidad en regueros y ropa tendida al sol como corresponde en estas circunstancias.

Lo peor ya no es la imagen. Igual un día sucede algo en alguno de estos poblados circunstanciales. Pero no se puede culpar a los autocavanistas de ello, porque en estos lugares lo que abundan son furgonetas habilitadas como vivienda de quita y pon. Y los alcaldes tan tranquilos. Dicen que traen riqueza al pueblo. Hasta que suceda algo.

Xosé Ameixeiras

Fuente original: La Voz de Galicia.

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Autocaravanas

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Después de leer el artículo de la reunión de la concejala de turismo del Ayuntamiento de Vélez Málaga con los empresarios de camping, me permito recomendarle unas sugerencias.

En España el parque de autocaravanas es de 30.000 vehículos. (Estadística 2008, Asociaciones caravanistas de España). En Europa según la Europen Caravan Federation (ECF), es de 1.141.000 vehículos. Antes de empezar a “PROHIBIR POR PROHIBIR”, seria necesario reunirse con las Asociaciones de Caravanistas; por ejemplo nuestra Asociación Andaluza de Autocaravanas (ASANDAC), y pedirles opinión sobre el asunto. Me permito recordar que en nuestro Municipio no hay ninguna zona de “ AREA DE AUTOCARAVANAS Y CARAVANAS”, como en cientos de Municipios de España.

En segundo lugar tener claro los conceptos de “ACAMPAR Y APARCAR”.

En tercer lugar acogerse rigurosamente a los Reglamentos e Instrucciones de Organismos Estatales. Por ejemplo, Reglamento General de Circulación de Vehículos, que desarrolla la Ley sobre Trafico, Circulación de Vehículos a Motor Y Seguridad Vial, y La Instrucción 08/V-74 del Ministerio del Interior que tiene rango estatal. Tenga presente que en los Municios que existe prohibiciones, por medio de las Asociaciones y Foros, se les hace boicot de no visitar ese municipio.

Manuel de la Cueva Hidalgo.

Fuente original: Diario Axarquía.

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«No estamos de cámping, estamos aparcados»

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La doble condición de campistas y conductores abre el debate sobre la legalidad de las autocaravanas en la vía pública. «Esto está clarísimo que es un vehículo, nosotros no hacemos cámping», afirma Luis Gantes, que acostumbra a pasar los fines de semana en Santa Marta. «Aquí no hay problema ninguno», afirma. Al contrario, en Portonovo o Vilagarcía sí han tenido algunos problemas «y en el País Vasco no te puedes ni bajar», asegura.

Fuente original: La Voz de Galicia.

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Trato discriminatorio a los usuario de autocaravanas

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Quiero denunciar el trato discriminatorio y la persecución a que somos sometidos los propietarios de vehículos habilitados como vivienda, convirtiéndonos en objetivos permanentemente sancionables por el mero hecho de ser propietarios de caravanas, autocaravanas y campers en general.

Estos vehículos no pueden estacionar como cualquier otro vehículo en muchos municipios del territorio nacional, en especial zonas costeras, y somos sometidos a una continua presión para que hagamos uso de los camping como norma incuestionable y sometidos por unas normativas municipales y autonómicas que son injustas y presuponen de antemano unas malas praxis por parte de los usuarios de dichos aparatos.

Los propietarios de autocaravanas somos parte del turismo que viaja por España y consumimos en función de nuestras necesidades y posibilidades, además de contribuir dinamizar la industria turística.

Las autoridades en lugar de promover y crear sitios para descarga de los residuos de estos vehículos, como medida preventiva y de apoyo de este tipo de turismo, se limitan a acusarnos a priori de prácticas no deseadas y claramente sancionables por quienes las realizen. Dando como única alternativa la obligatoriedad del uso del camping, como si nosotros tuviésemos que ser necesariamente los que solucionemos la eventual falta de clientes de los mismos.

Los ayuntamientos que prohíben el estacionamiento no ofrecen alternativa pública y gratuita en su caso, de zonas en el municipio a unos usuarios de las vías públicas que tienen la documentación necesaria para circular y el mismo derecho que los usuarios de otros tipos de vehículos, haciendo un uso abusivo de su autoridad y menoscabando nuestros derechos, no se sabe en base a qué razones técnicas.

ALBERTO MARTÍN CABALLERO

Fuente original: La Opinión de Granada.

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El noble y responsable ejercicio de la dimisión del cargo

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Cuando el trabajo o la gestión se hace imposible, el tomar la decisión de dimitir es quizás un acto de responsabilidad y el acto más coherente con uno mismo, aunque sin lugar a duda este siempre te traerá consecuencias e incluso a veces no es tan fácil como alguien puede pensar el desprenderte de la responsabilidad.

Estos pensamiento o reflexiones las hago  porque en el pasado he tenido que tomar esa decisión en algunas ocasiones. Mis pensamientos más cercanos se trasladan a mi responsabilidad en la PACA, como delegado para las relaciones con la administración, de cuyas ocupaciones tomé la decisión de dimitir por la imposibilidad de poder trabajar junto a la entonces junta directiva, en mi opinión, por dejadez o incompetencia de estos. También recuerdo la asamblea de la PACA en Consuegra y la incomprensible actitud de la directiva y los socios presentes, ante la presentación y aprobación de unas cuentas que sabia no se correspondían con la realidad, situación que motivo no solo mi ruptura con la junta, también la dimisión como representante de la asociación en el GT-53 Autocaravanas y más adelante mi baja definitiva de la asociación como socio.

Paradojicamente después de algún tiempo de haber dimitido y de haber tenido claro que lo que había hecho estaba bien, tuve que asumir nuevamente responsabilidades, que si no fueron las mismas, si muy parecidas y tuve que hacerlo en contra de lo que pensaba, por haber implicado a terceras personas y estas a las que yo había metido en esto, solicitaron mi ayuda al no poder  retirarse así como así y dejar todo empantanado, con el consiguiente agravio para ellos y su futuro.

Por todo esto y por haberlo vivido en primera persona puedo comprender, la desagradable situación que uno tiene que vivir y superar al tomar la decisión de dimitir de algo en lo que haya asumido responsabilidad y el debate interno que con uno mismo mantiene. Uno cuando se implica y se compromete a trabajar en un proyecto como es el autocaravanismo estoy convencido que la mayoría lo hace con buena fe, quizás pecando un poco de iluso, lo hace porque cree que tiene ideas y capacidad de trabajo, pero sobre todo con la esperanza de contribuir en algo que le mejore colectivamente la vida, el problema comienza cuando para desarrollar una labor tienes que convivir con personas “infiltradas” que apenas conoces y que buscan sus propios fines, de las cuales comienzas a darte cuenta que en un proyecto de ocio o sin ánimo de lucro como es el autocaravanismo, no todo el mundo tiene la misma implicación, a pesar de que si quieres desarrollar unas ideas o sacar adelante lo que colectivamente te propones, la labor es prácticamente igual que si de las gestiones que realizas te fuese tu salario o tu subsistencia en ello, y lo más triste es que también te das cuenta que algunos lo único que al parecer buscan es un amiguismo cómplice para conseguir sus fines personales, que no tienen nada que ver con lo colectivo, para ello hacen todo lo que sea o este en sus manos para tratar de amargarle la vida a algunos compañeros o las terceras personas que estos han podido implicar. Si en los proyectos que uno se implica anteponemos, los fines o las ambiciones personales y el amiguismo por encima del trabajo, la implicación o las ideas, mal vamos o mal terminaremos .

Por otra parte también comienzas a darte cuenta de que en la mayoría de las acciones en las que has implicado amistades, familia, dinero y mucho de tu tiempo libre o personal, o cuando más comprometidas sean estas, te encuentras bastante solo, algunos de los compañeros o no lo consideran, o no les gusta que nadie “saque la cabeza”, o no están bastante motivado e implicados o están en otros asuntos que les preocupan más, y por otra parte a la mayoría de los socios parece que estas cosas no van con ellos y da la sensación de que estos  están allí para divertirse y relacionarse entre ellos en las salidas que otros les promueven,  te das cuenta que la mayoría van a su bola. Todos estos elementos que poco a poco se van juntando, hacen que te sientas mal y comienzas a darte cuenta de que lo que estas haciendo no merece  la pena y lo único que haces es el gilipollas.

El mayor debate con tus pensamientos lo mantienes cuando eres consciente que lo que haces con tus ideas y tu trabajo, con errores o sin ellos, funciona y esto no es el problema, el problema lo ves o lo sientes en los compañeros de viaje que te has echado, su forma de actuar y la falta de implicación.

¿Por qué las personas que ocupan puestos de responsabilidad?, o mejor dicho, dado que las hay que no dimiten, ¿por qué razón se espera que lo hagan?, no me refiero aquí, claro, a la causa inmediata de la dimisión, al acontecimiento que la desencadena, sino a la razón que explica que en determinados casos se considere algo deseable, incluso ineludible. Pienso que para comprender el problema adecuadamente es imprescindible distinguir el error de la falta moral.

Pero claro, si cuando llegas a esa conclusión ha pasado ya algún tiempo y has convencido o implicado a otras personas con capacidad o poder, para conseguir algo de lo que pretendes, el dar marcha atrás no es tan fácil ya que por encima de todo está tu palabra, tu credibilidad como persona y la implicación de otros. En ese caso y aunque lo medites todas las veces que puedas y por muchos convencimientos que tengas, es complicado dimitir, no por uno mismo y lo que se pueda conseguir, que eso ya te da igual, POR LAS PERSONAS QUE HAS IMPLICADO o por tu propia credibilidad, aunque finalmente, quien tenga moral, esta no le va a permitir continuar mucho tiempo.

En caso de error, el fundamento de la dimisión no descansa, al menos no únicamente, en el reconocimiento de una falta de aptitud para el desempeño del cargo. Por este motivo no dimite nadie, es más, estoy convencido que cuanto más incompetente, inconsciente o inmoral sea uno, más aguanta en el cargo, sino que espera simplemente a ser destituido. La dimisión, por encima de cualquier otra cosa, implica el leal sometimiento a un principio fundamental para el buen funcionamiento de cualquier sociedad, el principio de responsabilidad. Ocurre que ciertos errores especialmente notorios en puestos de responsabilidad demandan que sea el propio protagonista el que se anticipe al cese. Es casi un pacto incluido de forma directa en la aceptación del cargo. Toda prerrogativa lleva implícita de manera esencial una obligación, de tal forma que, incumplida ésta, decae aquella. El reconocimiento de esta circunstancia honra al dimisionario y evita que al descrédito personal se una el moral. Cometer errores es una cosa, carecer de dignidad y de ética, aferrándose al cargo a cualquier precio, otra.

Pedro Ansorena.

Fuente original: Cosas del autocaravanismo.

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