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Lenny Kravitz: “Después de Marley, el más fumón soy yo”
0Antes de su presentación en GEBA, el rockero habla de su nueva vida hippie en las Bahamas
Durante gran parte de los últimos dos años, Lenny Kravitz ha estado viviendo en la isla de Eleuthera, en las Bahamas, pero no en una mansión playera, sino en una casa rodante Airstream con una alfombra de pelo largo. “Tengo algunas camisas y un par de pantalones, y lo único que hago es manguerearlos un poco, colgarlos e ir rotando”, dice Kravitz, cuya difunta madre, la actriz Roxie Roker, se crió cerca de allí. “No tengo llaves ni zapatos ni plata. Vivo y nada más, y eso es bueno.” Mientras se relajaba, Kravitz tuvo tiempo para grabar su noveno disco, la odisea de funk-rock Black and White America, que lo trae nuevamente a la Argentina (abrirá el Personal Fest este domingo en GEBA). Lo registró en el estudio que construyó a unos 500 arenosos metros de su casa rodante. “Me sentí realmente libre”, dice Kravitz, de 47 años. “Estar en la naturaleza me permitió no sentir ninguna presión. Solamente sentir.”
Parece que cuanto menos tenés, más feliz te sentís. ¿Es verdad?
Cuanto más me despojo, más compruebo que es así. De todas maneras, también me comporto exactamente al revés: tengo una casa grandeen París, que satisface mi costado urbano, con el ballet, la ópera, los museos, la buena comida y la moda. Pero te digo algo: vivir en las Bahamas me da mucha más satisfacción. Mis decisiones cotidianas son de este tipo: “¿Qué pescado voy a cenar hoy?”.
Convocaste a DJ Military, un tipo de Eleuthera, para tu nueva canción “Boongie Drop”. ¿Qué te dijo cuando se enteró de que Jay-Z aparecería en la misma canción? ¿Se volvió loco?
Es como vivir en Mayberry. Dijo: “Uh, loco, qué bueno”. Esa fue su única reacción. Una vez lo traje a Mick Jagger. Fuimos a un barcito a tomar una cerveza, y la gente le preguntó: “¿A qué te dedicás?”. El les respondió: “Hago música”. Y le decían a Mick: “¿Qué tipo de música?”. Y él: “Rock & roll”. Y ellos: “Ah, qué bueno”. Y después volvieron a hablar sobre pesca.
Algunas de estas canciones que compusiste tienen una onda muy Quincy Jones. De su obra, ¿cuáles son tus canciones preferidas?
Podríamos remontarnos a su época jazzera, pero de ese período de los 70, te diría que el disco de los Brothers Johnson que tiene “Strawberry Letter 23″ [es el álbum Right on Time]. ¡Es tremendo! Y, por supuesto, Off the Wall, que es mi disco preferido de Michael Jackson como solista.
En la foto de tapa de Black and White America estás vos de chico, con un símbolo de la paz pintado en la frente. ¿De dónde salió eso?
La foto me la sacó mi papá cuando estaba en segundo grado, creo, en el patio de la Escuela Pública 6 en la calle 82 y Madison, en Nueva York. Había una especie de feria escolar, y mi mamá había instalado un puestito donde les pintaba la cara a los chicos. Encontré esa foto hace unos seis meses, y fue como una reafirmación para mí.
¿Lo decís porque alguna gente pensaba que tu onda paz y amor era un poco armada?
Sí. Yo siempre fui así. En mis fotos de chico siempre estoy con camisas con volados y collares y brazaletes y símbolos de la paz. Yo soy así.
¿Cuando eras chico tus padres te hablaban mucho sobre cuestiones raciales?
Cuando tenía 5 años, mi mamá me dijo: “Vos no sos de un lado ni del otro, sos de los dos. Pero la sociedad te va considerar negro”. Tardé años en entenderlo. En los primeros años de la secundaria, capaz salía con una chica que era blanca, y cuando conocía a sus padres no siempre me recibían con calidez. Incluso si era una chica judía, el hecho de que yo sea mitad ruso-judío no tenía importancia. Decían: “Ah, es negro”. Eso era lo que mi mamá me trataba de explicar.
¿Qué tipo de música escuchabas por intermedio de tus padres cuando eras chico?
De todo. Escuchaba Band of Gypsys, Crosby, Stills and Nash, Harry Belafonte, música clásica… A los dos les encantaba la música y punto. Ibamos a ver a Duke Ellington en el Rainbow Room, íbamos al Lincoln Center a ver una ópera, íbamos al Apollo a ver a James Brown. Les encantaba el arte. Por eso estaban juntos.
Me di cuenta de que el reloj marca las 4:20 en tu nuevo video de “Stand”. ¿Fue idea tuya?
Sí. Me pareció que podría ser divertido.
¿Sos de levantarte por la mañana y fumarte un porro?
Uh, loco, creo que después de Bob Marley, el más fumón soy yo. Para serte sincero, fumé a ese ritmo desde que tenía 11 años hasta, ponele, doce años atrás. Me levantaba, bostezaba, me fumaba un porro, me volvía a la cama. Ahora fumo de vez en cuando. La vida es demasiado intensa.
Por Austin Scaggs
Fuente original: RollingStone Argentina.
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Una casa rodante decorada con estilo
0Quien dijo que una casa rodante no puede tener estilo y estar decorada con un estilo muy personal… Este ha sido el regalo de una madre para su hija para sus 15 años. Restauró la casa rodante de su juventud y la transformó por completo.
Objetos de diseño, llena de vida y color y con todo lo que una joven necesita para sentirse a gusto. Un refugio que podrá llevar a todas partes y compartir con sus amigas.
Los colores rosa, celeste y blanco son la base de esta decoración, donde encontraremos objetos modernos, de época. Digamos que veremos un estilo vintage mezclado con lo moderno de hoy en día.
No es hermosa la decoración de esta casa rodante???
Fuente original: Guía para decorar.
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La banda de Leo Senatore
0El recurso favorito de los argentinos que coparon Nueva Zelanda para marcar de cerca al seleccionado es, sin dudas, alquilar un motorhome. Este tipo de rodados mata dos pájaros de un tiro: brinda movilidad propia y, claro, también un techo para hacerle frente al frío que recorre, de punta a punta, al país oceánico.
Por eso, en las ciudades por las que los Pumas van dejando su huella, es sumamente común observar casas rodantes yendo y viendo. Ya son parte del paisaje diario, sobre todo los días de partido. Pero lo que sí llamó la atención fue ver que dos de los tantos están ploteados con un apellido: Senatore. Obvio, en clara alusión a Leo, el tercera línea del plantel argentino. “Fue una idea de mis amigos de Rosario, de Gimnasia, y yo no sabía nada. Cuando se enteraron de que integraba la lista mundialista, se juntaron en casa esa semana y se pusieron a organizar el viaje”, le cuenta el homenajeado a Scrum.
Una vez que la aventura estuvo planificada, los diez amigos del forward, a los que se sumarán dos más en los próximos días, se dedicaron a guardar el secreto bajo mil llaves. Leo no debía enterarse de nada hasta que ellos no estuvieran en tierra kiwi. “Antes del encuentro frente a Rumania, en Invercargill, fueron para el hotel. Chipi (Figallo) se los encontró y me fue a buscar diciéndome que unos periodistas querían hablar conmigo, ja. Cuando salí y vi los dos motorhomes con la bandera de GER, me quería morir. Fue una sorpresa muy linda”, confiesa el jugador de 27 años, que también disfruta de la visita de su novia y de su hermana. “En poco días también llega mi tío”, avisa.
-Estás como en casa…
-Verlos acá fue espectacular. La bandera de GER, los dos motorhomes con una pegatina con mi apellido… una locura. Lo que no sé es cómo van a hacer para devolverlos con eso pegado a la carrocería, ja. ¡Se les viene la multa!
-¿Los tripulantes de los motorhomes tienen fecha de vuelta para la Argentina?
-Llegaron contra Rumania y su idea era regresar después del partido frente a Escocia. Pero ahora les picó el bichito y, como la están pasando muy bien, también se quedan para el test ante Georgia.
Si bien él todavía no sumó minutos en la Copa del Mundo, se encarga de aclarar que a sus amigos eso no les importa demasiado. “Se ponen contentos con el solo hecho de que yo esté acá y, además, están felices por cómo les está yendo a los Pumas. Estoy seguro de que el partido hermoso que vivieron en Wellington no se lo van a olvidar más en su vida”.
Con la desgraciada lesión de Juan Fernández Lobbe -rotura del cruzado anterior de la rodilla izquierda-, al rosarino se le abrió una puerta para debutar ante Georgia. Pero él no se hace la cabeza con ésta posibilidad. “Lo de Corcho fue un bajón enorme para el equipo, tanto en lo rugbístico como en lo grupal, porque es un fenómeno. Ahora puede ser que me toque jugar como no; la realidad es que yo estoy a disposición del equipo. Cuando me necesite, ahí estaré”, explica.
-Tus amigos, expectantes…
-Sí, puede ser. Pero ellos piensan lo mismo que yo: ser parte de este plantel, jugando o no, ya es un orgullo.
-Si clasifican a cuartos, ¿los motorhome ya reservaron parking en Auckland? ¿O la tropa pega la vuelta a la Argentina?
-Aunque haya varios que se queden sin laburo, estoy seguro de que los motorhomes van a estar estacionados en el Eden Park.
Fuente original: ESPN Deportes.
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Una pareja de británicos fue rescatada en la selva amazónica
0Una pareja de británicos que estaba atrapada en la selva amazónica fue rescatada este miércoles sin heridas, luego de pasar dificultades, informó a la AFP un portavoz del consulado británico en Rio de Janeiro.
Bruce Scott y Lesley Norris, de unos sesenta años, entraron en dificultades el martes cuando atravesaban un puente que se derrumbó y su casa rodante cayó en un barranco cerca de Manaos (norte), precisó el vocero.
Norris se comunicó con su familia en Gran Bretaña para que informara a las autoridades brasileñas, que enviaron un helicóptero para rescatarlos.
La pareja fue trasladada a un hospital de Manaos y parece estar “en buen estado”, señaló el portavoz.
Los británicos tenían viajando por Sudamérica los últimos cuatro años en su casa rodante.
Un website de la pareja señala el 15 de setiembre como la última fecha en la que colgaron información. Dijeron que se dirigían a Manaos y que “el clima aquí es inusitadamente caluroso”.
Fuente original: Terra Perú.
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Sealander: Acampa sobre el agua con un remolque anfibio
0Al hablar de medios de transporte para recreación, los remolques suelen ser de los más entusiastamente sugeridos, pues las comodidades que pueden anexar a cualquier otro vehículo tienden a dar muchos beneficios para tener un camping a pura comodidad, tanto sea en tierra, como en… ¿agua? La pregunta es válida, y tiene respuesta afirmativa, con la aparición del Sealander, un remolque anfibio super-ligero para acampar en tierra firme o sobre el río que más te guste.
Las vacaciones tienden a ser un escenario de inspiración científica bastante usual y fructífero, tanto como un ámbito donde las opciones mercantiles de desarrollar una inversión son muy factibles, como porque a todos nos gustaría estar becados para estudiar, como sujetos de experimentación dignos de confiar, el impacto de tomar sol en un camping a la vera de un lago. En un nuevo invento, la mirada se ha puesto sobre los remolques pequeños, que sirven como transporte de carga y, si por lo amplios y su motor se convierten en motorhomes, llevan a millones de familias a descansar a las más turísticas geografías buscando tener desde la seguridad de un baño a la comodidad insustituible de la cama propia. Además, es conocido este medio por representar costes considerablemente inferiores a la hora de alojar y transportar a varias personas por tierra sin salir del mismo vehículo. ¿Pero qué tal si los remolques se aventuraran también por otras superficies, digamos, menos sólidas? El Sealander tiene una nueva respuesta:
Hasta hoy, al hablar de remolques flotando sobre un lago, quienes no están muy alto de las noticias tecnológicas, podían aludir a algún desafortunado campista accidentado, sin embargo, la tecnología, el ingenio y el presupuesto económico se juntan de nuevo para hacer milagros en la realidad. Este es el caso del Sealander, el sueño de todo hippie de los revolucionados 60: un remolque anfibio super liviano, que puede circular tanto por tierra como por agua, tanto al borde de un abismo con una paisaje maravillo como ante la majestuosidad de un atardecer sobre las aguas de un río. Todo esto en un vehículo de transporte de cargas con comodidades interiores que en su vista exterior parece muy liviano, de amplias ventanas y de un diseño moderno y acogedor que le permiten navegarse como bote a remo, lancha a motor o simple casa rodante flotante.
Luego de conocerlo por fuera, por dentro la investidura del Sealander sigue siendo bastante cómoda, pues tiene asientos que se convierten en una plataforma en la que puedes apoyar objetos o utilizarlo como mesa para cuando quieres servir la comida que cocinaste en su cocina convertible en calentador, siempre tomando algo del refrigerador que se convierte en el lugar donde lavarás los platos de tu camping sobre el agua. Este modelo de remolque anfibio estará disponible en el 2012 a unos 24.000 dólares. Un precio que quienes acampan y no quieren un motorhome anfibio de 6 cifras, podrán juzgar mejor que nosotros.
Fuente original: Neoteo.
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Vive en una casa rodante para estar con su marido enfermo
0Edith de Gómez se instaló hace 23 días en una plaza con su casilla rodante, para poder cuidar a su marido que está internado a pocos metros de allí. Dice que no se irá de ese lugar sin llevarlo con ella.
Sobre calle 9 de Julio, una de las que rodean a la plaza Hipólito Yrigoyen, en Trinidad, hace 23 días que está instalada la casilla rodante de los Gómez, una familia albardonera formada por un matrimonio y su única hija.
Allí viven Edith y su hija de 20 años, desde que el jefe de la familia, Jacinto, de 57 años, pelea por su vida en el Sanatorio Almirante Brown, a una escasa cuadra de distancia. La semana pasada lo operaron del corazón, pero aunque la intervención salió bien, un cuadro febril complicó su estado, justo cuando había conseguido salir de Terapia Intensiva.
Es mediodía y Edith apura la ensalada que está preparando para almorzar, porque quiere volver cuanto antes al sanatorio junto a Jacinto. “Es que mi marido no está bien y creo que lo van a pasar a Terapia Intensiva otra vez”, dice la mujer, en cuyos ojos se adivina el cansancio y la preocupación.
Aunque precaria, la casilla es el refugio que la protege del afuera y le permite estar cerca de su compañero enfermo. “Somos como una familia de caracoles: siempre vamos con la casilla a todas partes, a Mogna para las dos fiestas, a Valle Fértil; y ahora, gracias a la casilla puedo quedarme cerca de Jacinto. Parece mentira, ¿no?”, dice la mujer.
Jacinto, quien cultivó su afición por el ciclismo y que se gana la vida como técnico electromecánico, hoy lucha por recuperar su corazón para poder volver a Albardón con su mujer y su hija.
Lejos de ser unas vacaciones, Edith tuvo que instalar su casa rodante en la plaza Hipólito Yrigoyen cuando recibió la noticia de que a su marido iban a hacerle un by pass. “Lo internaron en el Hospital Rawson, pero cuando dijeron de traerlo al sanatorio, los dos pensamos en que la casilla era la mejor manera de estar cerca”, cuenta.
Traer la casa rodante no fue sencillo: Jacinto tuvo que ingeniárselas para salir del hospital sin que lo vieran, para ir hasta Albardón a buscarla. “Y aquí estamos, con la ayuda de la gente, sobre todo de los vecinos de la plaza, que no nos abandonan. Allá en Albardón dejamos todo, porque esta es mi casa ahora. Y no me pienso ir de acá hasta que no me lleve a mi marido conmigo”, dice convencida.
En la plaza, todos conocen la historia. Lejos de cuestionar la permanencia de la casa rodante, se preocupan por la seguridad de quienes la habitan. ‘La gente ha sido buena con nosotras. Nos cuidan, nos acompañan. Yo no tengo miedo de estar aquí, porque sé que puedo pedir ayuda si la necesito‘, dice la mujer.
Fuente original: Diario de Cuyo.
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Ese perro se mueve
0Desde adentro de su casa rodante, la banda presenta su disco Las Partes por las calles de Buenos Aires.
Adentro de la casa rodante va Ese perro. Tal vez alguno ya tuvo el privilegio de cruzarlos.
Suelen estar cerca del Obelisco, los viernes por la noche. Con las ventanas abiertas, una bandera negra de Ese perro y el sonido de la banda de rock-pop alternativo a todo lo que da. Ellos están adentro, tocando en vivo. Son cinco: Bruno Chattás en voz y guitarra acústica, Pedro Devoto en guitarra, secuencias y coros, Alejandro Crimi en bajo, Mariano Crimi en batería y Rodrigo Aguado en teclados y coros.
“Siempre decimos que hace- mos canciones que se pueden catalogar dentro del rock y el pop alternativo. Decimos `alternativo’ porque creemos que la estructura de nuestras canciones no es tan tradicional. Tratamos de no caer en caminos demasiado transitados; hacemos ese intento aunque inevitablemente hay temas se parecen a otros o hacen acordar a algo más. Es difícil hacer música que te guste pero que no la hayas escuchado nunca. Lo que buscamos es tener muchas influencias distintas y así generar confusión”, asegura Bruno. Entre estas inf luencias, menciona a Radiohead, Gorillaz, Café Tacuba, Babasónicos y Soda Stereo, entre otros.
La banda abrió el show de Dave Matthews Band en el Luna Park, en octubre de 2010, después de haber sido elegidos y presentados por el mismo Dave Matthews. Y hace pocos meses sacó de forma independiente Las Partes, su primer CD, que fue grabado en los estudios Circo Beat y producido por Lucas Hernández y Agustín Rocino, ambos ex integrantes de Cuentos Borgeanos. Y ahora lo están difundiendo desde adentro de su casa rodante: “Vamos todos tocando adentro, ponemos los equipos mirando hacia afuera y salimos andando. Hemos parado en algunos lugares estratégicos como la salida de Quilmes Rock, y la gente suele quedarse escuchando. Es un formato novedoso, una forma romántica y casera de difundir lo que hacemos. Tiene una cuota especial y el público lo recibe bárbaro”, describe Bruno.
La banda comenzó a tocar en 2004 y terminó de consolidarse en 2006 con su formación actual. “El nombre surgió en un momento en que estábamos buscando nombres y uno de nosotros dijo `ese perro’ de manera graciosa, y quedó. Nuestra premisa era que no sugiriera ningún estilo particular de música”, cuenta Bruno. Ellos quieren que los identifiquen por lo que son: cinco músicos con su motorhome y su sonido particular. “La misma idea está detrás de la tapa de nuestro disco. No quisimos adherirle ningún significado en concreto. Podríamos decir que es una bola de luz energética, que simplemente nos gustó cómo quedaba. Fue casi un capricho estético: nos gusta hacer cosas que apunten a la belleza y nada más; no somos una banda que, al menos por ahora, intente dar mensajes o bajar una línea en particular. Si la miran, van a ver que es sólo una bola muy linda que está ahí retratada”, agrega con la intención de despertar la curiosidad del lector, para que ingrese al sitio web (www.eseperro.com), mire la bola y, de paso, descargue el CD.
A fin de año, ellos planean usar su casa rodante para salir de gira por la Costa Argentina, Mendoza, Chile y el Norte Argentino. “Veremos hasta dónde llegamos”, dice Bruno. Probablemente será lejos. Siempre arriba de la motorhome.
Fuente original: La Razón.
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El mundo bajo cuatro ruedas
0Desde 1987 cambiaron el confort sedentario por la aventura viajera. Ahora inician desde Misiones el capítulo Amazonia. “No nos conocimos, nos encontramos”, aseguran
Roberto Chemello y María del Paraná surcan, sin apuro, el mapa de los cinco continentes en casa rodante, conociendo con esta singular forma de viajar, remotísimos lugares y gente de toda cultura, que el camino-destino depara naturalmente a sus espíritus abiertos y joviales.
Roberto, nacido en Buenos Aires, hizo el primer viaje en 1973, (“El 23 de marzo partí de Buenos Aires rumbo a la 1ª Exposición Móvil Latinoamericana que presenté en las embajadas argentinas de Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, y México) y María se sumó, en clara identificación de “bandada”, en 1987.
Desde entonces les sellaron los pasaportes y les franquearon la entrada casi cien aduanas distintas.
Cambiando de ruta
Él era industrial, y colgó el maletín (“En otros tiempos, mi objetivo era el éxito empresario… por eso mi empresa mayorista de venta de repuestos y accesorios fue un éxito nacional, de 1962 al 82…. Todo era una conquista, cada venta, cada nuevo cliente, llegaron a sumar 3.500 cuentas corrientes a lo largo del país, de La Quiaca a Ushuaia. Hasta que Martínez de Hoz dijo no va más, y la cerré a las 0 horas de su 20 aniversario…”). Ella era cantante y colgó las lentejuelas; aseguran haciendo gala de buen humor. Pero no es el de ellos un humor común, de la simpatía de presencia y la sonrisa efímera; es el buen humor que sólo arrima cierta armonía con el mundo por el que se transita: quién no eche por la borda los lastres que imponen los tiempos modernos, no podrá sonreír con tanto desparpajo frente a las cosas simples que ofrece a granel este estilo de vida. “Nos esperan amigos en todo el planeta, hemos vivido aventuras en todos los idiomas y atesoramos anécdotas de todos los colores”, asegura María.
Te regalo una monedita
“Mi primer viaje, cuenta Roberto (después de obsequiar una moneda de un centavo del año 1973) fue en el año de esta monedita; lo hice en un Mercedes Benz 608-D, y en ablande, llegué a México. Este es nuestra casa rodante número 6, un Mercedes-309 Westfalia, y el número 7 lo tenemos en Andorra, esperándonos”.
La presentación de María es menos “metálica”: tras un silencio breve echa al aire, como una alondra, una dulce canción, que será su tarjeta. Como cantante María del Paraná entregó durante mucho tiempo su arte en los más prestigiosos escenarios compartiendo cartel con figuras de la talla de Horacio Guarany. Integró el primer conjunto femenino del folclore, Las Tres Marías del Paraná, de gran suceso. Es decir: viajes y contratos, contacto de piel con su público y vuelta a viajar.
¿Cómo se conocieron?
En el 85. Coincidimos ambos en el Festival del Banano, en Clorinda; yo en el escenario, él en la platea y como mi estilo fue siempre bajarme cantando del escenario y mezclarme con la gente, bajé, y así nos conocimos. Corrijo: así nos “encontramos”. Creo que las personas se “encuentran” en esta vida. Nací en Rosario, y con Roberto somos, dice con su sonrisa distendida, compañeros de viaje. Dirá después: somos amantes. ¿Acaso la vida no es un viaje?
El gira-mundo
Roberto es a su vez un ejemplo de aventurero, por la pinta y por el espíritu: hace unos meses lo operaron del corazón, y no le afloja al camino, “por eso me presento como: clase 36, patrimonio de la Humanidad, in giro per il mondo sempre, y una especie protegida en extinción.
Recorrimos Europa, toda América, el África y Medio Oriente, desde Mubarak hasta las Pirámides, desde Irán hasta Marruecos, fuimos noticia en Rusia, en la India, anduvimos por desiertos asiáticos y la China. En total pisamos 94 países y en este viaje sumaremos tres más.
¿Qué significa vivir viajando?
Un amigo del camino nos regaló una frase que resume eso: Viajar en una casa rodante es disfrutar de la más grande pinacoteca natural que existe, porque cada mañana ves por la ventanilla, un cuadro distinto.
De la India al Sahara, de Egipto a Rusia, de Ushuaia a Canadá ¿y ahora?
Por ahora nos quedamos unos días en Misiones: María es madrina de una escuela de Colonia Delicia, les llevamos objetos y elementos que recogemos en nuestros viajes; les decimos a nuestros anfitriones: vaciá el placard y dame todo lo que ya no uses. Y de allí surgen un montón de elementos que otros disfrutan. Y seguiremos hacia Matogrosso, Pantanal, Amazonas , Guayanas. Nos habíamos prometido ir a Manaos, en la Amazonia. Así que cuando dejemos Eldorado donde tenemos amigos, cruzaremos al Brasil, y en adelante nos embarcaremos seis días al corazón de la selva amazónica. El regreso será por Colombia, Perú, Bolivia y Chile, son 20 mil kilómetros pero no nos será desacostumbrado: tenemos amigos en todos esos países.
Luego, enfundados en la bandera, luciendo con orgullo el sol, posaron cantando, sonrientes, con ese humor contagiante de quien tiene el mundo bajo las ruedas.
Hoja de ruta
Misiones: Posadas-Eldorado-Delicias- Iguazú.
En Brasil: Foz, Dourados , Campo Grande, Cascabel, Rondonópolis, Cuiaba, Caceres, Paraná, Porto Velho, (en balsa por el río Madeira, 6 días de navegación) Manaos, Área Indígena Waimiri Atroari, Sao Luis, Boa Vista, Guiana, Surinam, Guiana francesa, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y llegada a Argentina (Total 20 mil kilómetros)
Fuente original: Territorio Digital.
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La casa rodante de Ashton Kutcher tiene dos pisos y te dará ganas de vivir en un autobús
0Podemos envidiar a Ashton Kutcher.
Está casado con la guapísima Demi Moore (que cada día parece más joven), actúa en películas de cierto éxito y acaba de sustituir al polémico Charliee Sheen al frente de una de las telecomedias más populares de los USA, “Dos hombres y medio”. Sí, yo tampoco entiendo muy bien el éxito de esa serie, tiene que haber de todo.
Es conocido que los actores miden su éxito y fortuna en los rodajes según el tamaño de sus caravanas, aunque cada vez se las conoce más como casas rodantes y estamos a cero coma de que sean simplemente casas. La casa rodante de Ashton Kutcher tiene dos pisos y muchos preferiríamos ese remolque de camión a nuestra propia casa. Y aún hay más.
Obra de Anderson Mobile Estates, más que un remolque habitable casi estamos hablando de una obra arquitectónica con ruedas.
Cobrando casi un millón de dólar por episodio tras haber sido fichado para aparecer en “Dos hombres y medio”, Kutcher ha optado por pillarse este pequeño oasis de paz entre toma y toma que le cuesta la fruslería de 5.000 € a la semana, lo que te puede parecer estratosférico, pero espera hasta conocer la lista de características del remolque.
Una vez elevada su parte superior ganas una segunda planta. La inferior además cuenta con zonas que se expanden hasta conseguir un amplio salón. En total los 18 metros de largo del remolque son capaces de alojar algo más de 100 metros cuadrados de lujosas estancias que cuentan con 7 pantallas de plasma 3D, dos baños…
En Anderson Mobile Estates ya están pensando en dejar pequeña esta casa rodante con una capaz de tener tres pisos.
Fuente original: Gizmodo.



























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