El departamento municipal de Medio Ambiente ha puesto en marcha una campaña para que los autocaravanistas estacionados cerca de las playas las abandonen, y se trasladen al área de servicio específica que tienen en A Malata.

Esa infraestructura municipal costó 26.000 euros, está situada a medio camino entre el casco urbano y los arenales y dispone de mecanismos para facilitar la eliminación ecológica de residuos.

El departamento que dirige María López repartirá en los próximos días dípticos informativos sobre las instalaciones, que en la actualidad utilizan una media de cinco autocaravanas al día, entre los turistas que siguen acampados en Covas, Esmelle, Santa Comba, Doniños y Ponzos.

El Ayuntamiento ya tuvo que tomar medidas excepcionales este año, después de que los coches volviesen a invadir las dunas de Esmelle al desaparecer los obstáculos que impedían su paso. Esa circunstancia provocó incluso que se retirase de forma temporal la bandera azul a esa playa, hasta que se volvió a impedir el paso de los automóviles.

Fuente original: La Voz de Galicia.

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