En el recinto también trabajan para suprimir las barreras arquitectónicas

Un año después de su apertura al público, el cámping de Untes continúa mejorando sus instalaciones. A lo largo del mes de agosto los campistas ya podrán utilizar los ocho bungalós que se están ultimando en estos días. Las cabañas de madera cuentan, según explica la directora de Aspanas Termal Rosa Carreira, con todos los servicios básicos para que el visitante no eche de menos ninguna comodidad durante su estancia en la instalación de las riberas del Miño.

En un primer momento, la intención de la concesionaria era construir un total de 18 bungalós, pero la situación económica actual ha provocado que esa cifra se redujera finalmente a la mitad. No se trata de las únicas obras que se están ejecutando en la instalación, ya que se está trabajando en mejorar la accesibilidad del recinto, que está orientado en gran medida a los miembros de la asociación Aspanas, para acabar con las barreras arquitectónicas.

Con las obras en marcha, la convivencia entre máquinas y campistas no es sencilla. Pese a ello, la directora del recinto asegura que han optado por mantener una zona abierta para no perder las reservas: «Hai unha zona que está operativa durante as obras, aínda que sempre advertimos que estamos en obras».

De este modo se completan en parte unas instalaciones de Tercera Categoría, que fueron inauguradas el 1 de julio del 2010. En el momento de abrir sus puertas se habilitaron un total de 36 parcelas para caravanas, autocaravanas y tiendas de campaña. También se encuentran operativas una cafetería, una zona de lavandería y unos vestuarios. En el recinto trabajan más de una docena de personas con discapacidad pertenecientes a la asociación Aspanas.

Inversión privada

La apertura del cámping de Untes en el 2010 llegó casi una década después de que el Concello de Ourense diera por acabada la construcción de la instalación, que se hizo con fondos europeos. Sin embargo, la falta de accesos provocó que tuviera que salir a concurso hasta en tres ocasiones para que algún operador se hiciera cargo. La inversión prevista para todo proyecto es de 2,5 millones.

Fuente original: La Voz de Galicia.

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