Daniel y Corona disfrutaban de un viaje por toda España con su gran familia. Y lo hacían en dos autocaravanas en las que se alojaban unas veinte personas. Los vehículos se encontraban estacionados a escasos diez metros de la gran charca donde ocurrió la tragedia, en una zona despoblada de la avenida del Castelar, que transcurre paralela a la playa del mismo nombre, junto a la rambla de las Moreras, donde no podían estacionar para dormir, pero sí para pasar el día. «La autocaravana es tu vehículo y puedes aparcar donde quieras, aunque para dormir tienes que irte a un camping», comentó el director general de Protección Civil, Luis Gestoso. Precisamente, esta circunstancia es una de las que está investigando la Guardia Civil.

Fuente original: La Opinión de Murcia.

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