Asturias prohibirá en 2010 aparcar las autocaravanas fuera de áreas especiales
Los estacionamientos serán municipales y de pago y estarán dotados con agua, electricidad y saneamiento
El aparcamiento libre de autocaravanas en Asturias será historia en 2010. Para el próximo verano, probablemente en junio, el Principado quiere tener habilitadas las áreas especiales de estacionamiento para estos vehículos, fuera de cuyos perímetros estará prohibido el aparcamiento. Se trata de parcelas de titularidad municipal a las que los ayuntamientos deberán dotar de agua, electricidad y saneamiento. También de un sistema de control de usuarios. Serán de pago y su uso estará limitado a un máximo de 48 horas.
Así ha sido debatido en el Consejo Consultivo de Turismo y así lo aprobará el Gobierno regional próximamente, ya que la Dirección General de Turismo quiere poner fin a la larga controversia existente entre los propietarios de las autocaravanas y los empresarios del camping, polémica en la que intervienen, también, ayuntamientos y vecinos.
Según explica el vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Camping de Asturias, Tony Amieva, «nosotros no tenemos ningún problema con las autocaravanas y así lo hemos dejado claro en el Consejo Consultivo. Se trata de un problema de todos, porque son los propios vecinos los que protestan ante la presencia de estos vehículos aparcados en zonas de playa o de montaña».
Según aseguró, el problema «es asumido por el Principado» y con la responsable de Turismo, Elisa Llaneza, «ya hemos llegado al acuerdo de que se crearán estas áreas específicas para autocaravanas» en las que, no obstante, «habrá un control de los usuarios».
Como en el País Vasco
La propuesta que quiere llevar adelante Turismo cuenta con precedentes en la cornisa cantábrica, así como en otros puntos de Europa, «donde las autocaravanas tienen áreas específicas para estacionar, sobre todo en las autopistas». Concretamente, en el País Vasco el Gobierno autonómico ha habilitado parcelas de estacionamiento en diferentes localidades.
Estas nuevas áreas están reguladas, y así piden los empresarios de campings de Asturias que se haga aquí «porque, al igual que nosotros tenemos que dar parte diario a la Policía Nacional de todos nuestros usuarios mayores de 16 años», en los nuevos espacios «debe haber un control de entrada y salida, para saber quién está en ellos y cuánto tiempo pasa».
El estacionamiento de autocaravanas en zonas que se han convertido en ‘campings’ alternativos ha generado quejas tanto en Gijón como en Llanes, por citar algunos ejemplos, donde los vecinos y usuarios de las playas critican la presencia de estos vehículos «durante semanas» y la «basura» que dejan tras de sí.
El Principado quiere regular estos estacionamientos, habilitando espacios que, no obstante, deberán poner en marcha los diferentes ayuntamientos. Quien aparque fuera de ellos, será multado.
Fuente original: El Comercio Digital.























Lo primero que debería hacer el Principado de Asturias, es reunirse con la asociación de autocaravanistas y exponer los problemas que tiene en su autonomía. O resolverlos como hacen en Cataluña, que mucha reticencia al principio pero poco a poco están tragando por la admisión de este turismo, el por qué , muy sencillo, de él viven restaurantes, si Sres. restaurantes, supermercados, parkings, etc…El turismo que mueve la autocaravana es de nivel alto. No nos quejemos cuado salgan fuera del pais, porque Francia es la reina de este tipo de turismo, junto con Noruega, Finlandia, Alemania e Italia. Espero que esas areas municipales sean eficientes, y no un simple poste con luz y agua y luego la chapuza consiguiente para las aguas residuales. Y por otro lado si algunos vecinos han visto a caravanistas dejando residuos, para eso están losmedios locales , para denunciar. Soy Asturiano, trabajo en Cataluña y en turismo. Mas le valdría al responsable de turismo de Asturias, vijilar los chanchullos del oriente asturiano, en Ribadesella y Llanes, con las especulaciones vascas, que estandestrozando la zona y encareciendola una pena, ver a Ribadesella en invierno que parece un desierto, quién lo diria antaño.