Archivo de Sábado, 23 de junio de 2012
Sector del camping prevé alcanzar este verano entre el 80-90% de ocupación, sobre todo el fin de semana
0Tienen previsto reunirse con el subdelegado del Gobierno y con alcaldes para abordar la necesidad de controlar las acampadas ilegales
La Asociación Provincial de Camping y Ciudades Vacacionales de Huelva prevé alcanzar este verano entre el 80 y 90 por ciento de ocupación en estos espacios turísticos, sobre todo los fines de semana y con más hincapié durante el mes de agosto, aunque hay muchas reservas de última hora que son difíciles de prever.
En declaraciones a Europa Press, el recién nombrado presidente de la asociación, Saturnino Jiménez, y propietario del camping Giralda, ubicado en la playa de La Antilla, ha lamentado que la ocupación en general durante los últimos años “haya descendido” debido a la situación de crisis, al igual que los días de pernocta, que se han reducido normalmente a dos y coincidiendo con los fines de semana.
Así, los siete campings existentes en la provincia de Huelva — camping La Aldea, Doñana Playa, Giralda, La Antilla, Playa La Bota, camping Playa de Mazagón y camping Playa Taray –, también sufren los efectos de la crisis.
En cuanto al perfil del turista del camping, el presidente de la asociación ha indicado que el 80 por ciento de las reservas en verano la realizan turistas nacionales que suelen repetir año tras año, mientras que en la temporada invernal suelen incidir más los visitantes extranjeros, sobre todo provenientes de centro Europa, aunque la ocupación es más baja y los precios más reducidos.
Del mismo modo, ha señalado que el próximo 30 de junio van a celebrar por segundo año el Día del Camping, en el que prevén realizar actividades con el fin de vender la imagen del camping como un turismo de naturaleza y ecológico y “que no sólo consta de dormir en una tienda de campaña o en un bungalow”, ya que en estos espacios también se celebran gymkanas, actividades y fiestas.
En otro orden de cosas, el presidente de la asociación ha señalado que tienen previsto mantener una reunión con el subdelegado del Gobierno, Enrique Pérez Viguera, con el fin de abordar la necesidad de controlar las acampadas ilegales en la provincia, “problema, que además de conllevar riesgos higiénicos y saludables, puede perjudicar la imagen del sector turístico”.
Un encuentro que también pretenden mantener con alcaldes con el fin de que se regule el aparcamiento de las autocaravanas en la vía pública, con el objetivo de que “el único sitio donde puedan estacionarse sea un camping”.
Se trata de demandas, según ha indicado Jiménez, que han existido durante años, siendo el objetivo de llegar a un acuerdo para beneficiar al sector, no dañar la imagen y favorecer a los turistas, indicando además que se trata de una problemática que “no termina de erradicarse”.
Fuente original: La Vanguardia.
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Volkswagen California 2.0 TDI: al volante de una casa
0No es broma, ya que querrás quedarte a vivir en la VW California Comfortline objeto de esta prueba. Dos camas dobles, un habitáculo que se transforma en salón, cocina, nevera, ducha… No necesitas más para enamorarte de esta “casita con ruedas”.
¡Descubre los mil rincones de la VW California!
Confesaré que el mundo del camping en sí no me llama la atención, pero, si se trata de una autocaravana… Ahí ya estamos hablando de otra cosa: me fascinan desde que era una cría. Eso de comprimir en un espacio reducido (luego llegarían los “minipisos”, pero eso es otra historia) el equivalente a una casita y poder marcharte con ella a cuestas donde te venga en gana son mis vacaciones soñadas. En principio, tiene un encanto que me es irresistible, así que cuando se me presentó la oportunidad de probar esta Volkswagen California, no me lo pensé dos veces.
El nombre y el mito que lleva a sus espaldas evoca playa, surf, un verano perpetuo, aire libre… Vamos, que da “buen rollo” sólo con mirarla. Y eso que ya no tiene los simpáticos faros de las primeras generaciones, ni ese aire retro tan “cool”. A cambio, sus dimensiones han crecido hasta los 4,89 metros de longitud, 1,90 de anchura y casi dos de altura para dar cabida a todo lo que puedas imaginar en su interior.
De VW California a chalet de dos pisos: manual de instrucciones
Consulto la documentación de la Volkswagen California (confieso que es la de prensa, no el manual del coche, como siempre recomienda nuestro compañero Rubén Fidalgo) y me fascina comprobar que incluye una especie de plano en planta, como si fuera el de una casa, con la distribución del “salón”, la cocina y el “dormitorio”.
Esto promete, así que busco un lugar tranquilo para aparcar y me dedico a investigar absolutamente cada rincón, mando, cajón o botón de la VW California 2.0 TDI Comfortline. Cuando me doy cuenta, ha pasado casi una hora, pero estoy disfrutando muchísimo descubriendo cómo transformar lo que me han dado (a primera vista, un enorme vehículo con cuatro amplias plazas) en un “chalecito” de dos pisos en plena sierra.
Para empezar, cuentas con un puesto de conducción espacioso, asientos que parecen butacones –tienen dos reposabrazos-, multitud de grandes huecos para dejar objetos y un cuadro de mandos bien estructurado. Climatizador, radio, palanca del cambio (automático DSG de doble embrague, por cierto)… todo queda a mano. Lograr la postura correcta al volante es sencillo gracias a los múltiples reglajes del asiento. Al igual que el del acompañante, está calefactado. Un parabrisas enorme ofrece una gran visibilidad; es la ventana principal de nuestra soleada planta baja. Abro la puerta lateral y todo comienza a cambiar.
Una banqueta para dos personas es lo primero que aparece a la vista. Con formas muy planas, se desplaza sobre unos raíles para dar más espacio a las piernas de los ocupantes (hay amplitud de sobra) o al maletero. La muevo hacia atrás y hago pivotar los asientos delanteros, que giran 180º. Los reposabrazos de éstos -sobre todo, los de la banqueta del conductor- se enganchan con el volante y hay que hacer varias maniobras para recolocarlos, pero en poco rato montamos la zona de descanso del salón.
Nos hace falta una mesa: se encuentra abatida contra los armarios que hay en el lateral opuesto a la puerta corredera. Se desliza, se coloca el “pie” para fijarla al suelo y ya podemos leer, jugar a las cartas o colocar la comida. Y no hablo de unos “bocatas” comprados en el bar o gasolinera más cercana, ni siquiera algo que hayas encargado o elaborado en tu casa. Hablo de “materia prima” que hay en la nevera (uno de los armarios), que podrás cocinar en los fogones ocultos junto a ella. Al terminar, puedes limpiar platos y vasos en el fregadero y guardarlos en el armario inferior.
A la hora de dormir, toca desmontar el saloncito y sacar del cajón bajo la banqueta posterior las “cortinas” que taparán el parabrisas para evitar miradas indiscretas. Un sencillo juego de palancas te permite abatir completamente el respaldo trasero y alinearlo con la estructura (algo así como la mitad de un somier) presente en el maletero. Sobre ella, un cojín de espuma de las mismas medidas que el asiento completa la “cama”, con dos metros de largo y 1,14 de ancho. Puedes guardar almohadas, mantas y lo que necesites en varios armarios situados sobre la banqueta posterior y en uno de los laterales del maletero (no faltan baldas, ni un espejo). Están realizados en aluminio, lo que reduce el peso del conjunto (unas respetables 2,5 toneladas), pero deja un ajuste mejorable en las puertas.
No quiero estropearte las “sorpresas”, así que dejaré que descubras por ti mismo el sistema de ducha o dónde está la mesa para el porche. ¿Cómo? Efectivamente, cuentas con una barra para extraer un enorme toldo, poner debajo las sillas plegables que encontrarás en el portón del maletero y sentarte cómodamente a ver cómo se pone el sol…
El piso de arriba de la Volkswagen California
Es evidente que en la cama anteriormente descrita no habrá sitio para más de dos personas. Y, a primera vista, cada milímetro está ya aprovechado, así que, ¿de dónde sacamos más espacio para las familias usuarias de la Volkswagen California?
Tranquilo, no vas a tener que dormir al raso en un saco –a menos que quieras, claro-. Encima del retrovisor interior hay una pantalla digital con un botón que muestra la temperatura de la nevera y… ¡la del “piso de arriba”! Efectivamente, con este mismo botón, el techo comienza a levantarse, hasta desplegar un espacio con un colchón, unas ventanas con mosquiteras y hasta una luz de flexo. Ajustas la temperatura que quieres en la “segunda planta” y ya está todo listo para que cuatro personas pasen la noche tranquilamente en esta Volkswagen.
¿Cómo se conduce una Volkswagen California?
Puede que al despertar quieras desplazarte, ver paisajes diferentes y seguir “descubriendo mundo”… Con el mismo botón, pliegas el techo de nuevo y dejas todo listo para ponerte en marcha.
Evidentemente, hay que tener cuidado con las dimensiones de la Volkswagen California. No se trata de un vehículo que vaya a pasar mucho tiempo en la ciudad, pero, las veces que la visite, tendrá que tener especial cuidado con los parkings (no cabe en todos, debido a su 1,90 m de altura).
Se encuentra mucho mejor en carreteras amplias y abiertas, donde su motor, con 140 CV, mueve con aplomo sus 2,4 toneladas de peso. Marchamos de forma tranquila, acomodados ante el volante, dejando que el cambio DSG gestione las marchas. Siempre podemos optar por hacerlo nosotros de forma manual, algo que quizá sea necesario en las carreteras de montaña. Aquí, las suspensiones hacen un esfuerzo para sujetar la carrocería, pero las lógicas inercias de un vehículo tan grande hacen que se incline. No en exceso, pero los pasajeros de las plazas traseras sí notarán el balanceo.
Al fin llegamos a nuestro destino, habiendo dejado en el camino un gasto de combustible que no llega a los 8 l/100 km, según las cifras oficiales. Será un poco más alto si cargamos a toda la familia dentro de la California y nos acercamos al fin del mundo por vías retorcidas, pero llegaremos. Y si no hay hoteles allí, no importa: por 55.000 euros tenemos uno propio, ultra-exclusivo, que mañana nos permitirá despertarnos en otro lugar.
¿Será la Volkswagen California tu próximo coche?
La Volkswagen California tiene un público muy específico y la mayoría está enamorado del modelo, así que, si te cuentas entre sus seguidores, seguramente acabes con esta flamante “casita con ruedas” en tu garaje. Como rival tiene a la Mercedes Viano, muy similar en precio y con unos acabados de categoría… Sin embargo, el componente emocional pesa y el recuerdo de las Caravelle, también. Si eres un nostálgico y tienes los 55.000 euros que cuesta, quizá estés en la próxima concentración FurgoVolkswagen.
Fuente original: Autocasion.


























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