Archivo de Domingo, 7 de febrero de 2010
Agradecimiento al Gerente de la Mancomunidad Turística de Avilés
0Carlos Agustín Rodríguez Álvarez (Club Autocaravanista ‘El Trasgu’ de Asturias)
Quiero desde esta plataforma mostrar nuestro agradecimiento a don José Antonio, gerente de la Mancomunidad Turística de Avilés y Comarca, por su interés y esfuerzo en facilitarnos lo que desde años se nos lleva negando desde la ceguera de un Ayuntamiento que no es capaz de abrirse a nuevas formas de turismo, un turismo no estacional, y con mucho tiempo libre y cierta solvencia económica, que no enriquece arcas de colectivos turísticos clásicos (hoteles, casas rurales, etc.) sino que se comportan como unos ciudadanos más, que visitan lugares y se enriquecen recíprocamente en simbiosis con sus culturas aportando riqueza a un abanico amplio de gremios ( panaderos, pequeños comerciantes de todo tipo, restaurantes, supermercados etc.) en fin todo aquello que se precisa para el sustento diario.
El Club de Autocaravanas ‘El Trasgu’ de Asturias, pasará su segundo año disfrutando del carnaval avilesino que compartiremos con Gijón, este año nos acompañarán amigos de otras comunidades que se encontrarán con un lugar digno y a la altura de una ciudad como Avilés de la que me siento orgulloso.
La cruz de esta carta es que pasarán los carnavales, y las autocaravanas también pasarán de Avilés de largo hacia destinos más acogedores, como Galicia donde la Xunta si ha visto este nuevo fenómeno y la red de infraestructuras gallega está convirtiendo en un atractivo para muchas familias españolas y europeas. Eso sí, con parada y fonda en Cangas de Onís, isla en el «desierto» asturiano.
Lo dicho, muchas gracias José Antonio.
Fuente original: El Comercio.
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Un mes de baños de sol en la Costa de Granada: 300 euros
0Extranjeros jubilados pasan el invierno en el litoral granadino
Al pasear por un camping de la Costa Tropical en pleno invierno -hay cuatro: Castillo de Baños, Don Cactus (Carchuna), Poniente y Playa Granada- una molesta sensación que se llama envidia corroe las tripas de cualquiera. Mientras que unos doblan el espinazo, los habitantes de estos establecimientos turísticos, se tumban al sol a dejar pasar el tiempo, a leer o a hacer un sudoku. Son extranjeros jubilados que huyen del frío y viven a base de inyecciones regenerativas de sol y tranquilidad. En los campings del litoral granadino han encontrado un refugio donde pasar los inviernos a precios muy económicos y rodeados del sabor y el gracejo español que tanto les entretiene.
La crisis apenas ha afectado a los campings que tienen una clientela fiel que acude a ellos pase lo que pase
El camping Don Cactus tiene ahora un 95% de ocupación. Sus clientes, en invierno, son casi todos extranjeros menos algunos campistas de fin de semana que llegan desde Granada o Jaén. En verano, el panorama cambia por completo y las calles de este ‘poblado’ se llenan de bullicio y de familias españolas. Los ‘guiris’ para entonces se han marchado. Desde Semana Santa ya se sienten amenazados por los autóctonos y su alto tono de voz. Ellos prefieren la calma aunque tienen relaciones exquisitas con los turistas nacionales: sonríen a sus niños como abuelitos adorables de cuento y derrochan la amabilidad que les fluye por sentirse como en el paraíso.
Los extranjeros llegan con sus autocaravanas, montan su porche y se disponen a ver pasar los fríos inviernos de su tierra de lejos, muy de lejos.
Esta forma de exilio es apta para pensionistas porque tanto en Don Cactus como en Poniente, el mes, para dos personas, ronda los 300 euros. En verano las tarifas crecen y un mes saldría por 900 euros, según indica Carmen López, propietaria del camping Poniente.
Helen y Giorgio chapurrean español tras sus años de experiencia costera. Son de Holanda y dicen que allí, ahora, «hace mucho frío. Bajo cero». Conocieron el camping de Carchuna en una revista de su país, y ahora pasar los meses aquí les encanta. «El clima y las personas son especiales», dicen con agrado y afrontando el viento en ropas veraniegas y sin despeinarse.
La crisis no frena a estos matrimonios amantes de los rayos solares que pagan sus estancias con la pensión. «Algunos la tiene de 400 euros y hay otros que hasta de 11.000», cuenta como anécdota Álvaro García gerente de Don Cactus y Castillo de Baños.
En el camping de Carchuna todo está pensado y adaptado a los extranjeros: hay prensa internacional y se dan clases de español y de salsa. Las lecciones de ‘spanish’ son para manejarse por los comercios de la zona, aunque según cuenta Álvaro, a ellos les hacen falta pocas guías. «No paran, recorren todo. Conocen Los Guájares y una vez me encontré a unos en el camino entre La Garnatilla y Jolúcar. No sé cómo encuentran esas cosas».
El propietario de estos dos campings apunta que hay una cosa que les vuelve locos a todos: las naranjas. Colgados de las autocaravanas tienen todos un saco de esta fruta que compran en Lecrín. «Hemos ido al restaurante Los Naranjos y hemos comprado allí. Hacemos mermelada con las naranjas», explica Eric, de Dinamarca, que recientemente ha invitado a sus vecinos de parcela a churros, algo desconocido para los recién llegados.
Álvaro García indica que la clave de que a los campings no les haya tocado la crisis de lleno es la fidelidad de los clientes. A quien le gusta este tipo de turismo no renuncia a él y por eso ha notado un descenso de ocupaciones de un 1%, algo simbólico comparado con los hoteles u otros negocios turísticos. El gerente de Don Cactus aclara que no están llenos porque la gente que no tiene dinero para ir a hoteles acuda a ellos. Los que se hospedan en un camping lo hacen porque entra dentro de su filosofía de vida, porque disfrutan al aire libre y valoran los vínculos sociales y afectivos que se crean, entre otras cosas.
«Nos encanta. Ahora vamos a cocinar para todos. Es que, quedarte en Granada te sale más caro», comenta un grupo de amigos de la capital que pese a la crisis no renuncia a dormir a los pies de la playa de Carchuna, en un oasis entre un mar de invernaderos.
Cuenta Álvaro García que Don Cactus está más enfocado a alemanes y nórdicos y Castillo de Baños a los ingleses, a los que adaptan el camping con una serie de detalles especiales para que se sientan cómodos. A estos sí que la bajada de la libra les está haciendo daño. Aún así, siguen disfrutando de sus meses con buen clima.
En Don Cactus hay un supermercado con un estante sólo con comida para ‘guiris’ y en el restaurante están acostumbrados a preparar cenas a las cinco de la tarde. No les gusta que les digan que mañana les resolverán los problemas y eso lo sabe bien la chica de la recepción que busca dentistas o coches de alquiler para ellos. Así, están en la gloria. «Me gusta el buen mantenimiento del camping y la Venta Luciano», apunta un campista holandés visitante de La Alpujarra como los demás. A Patrick y Simone que son de la Borgoña, además de la buena temperatura les apasiona «el Mercadona».
Carmen López, propietaria del camping de Poniente explica cómo ha habido que adaptarse a las nuevas tecnologías. «Hemos tenido que poner wifi porque ellos tienen portátil y se comunican con sus nietos por Skype», dice refiriéndose a sus clientes holandeses, suecos, franceses…
Dolores, una de las clientes fieles de este camping es una granadina que lleva viniendo 20 años y que ha criado allí a sus hijos. «Venimos porque nos gusta, sin pensar en lo económico», dice mientras barre su parcela para instalarse. Unas jóvenes francesas desayunan a lo grande a las puertas de un bungalow, hace sol, hay silencio, y el mar se divisa a lo lejos. Además, indica López, todos estos extranjeros dan vida al comercio local y a la zona. «Por cada 200 euros que gasten en comercios de Motril les regalamos una estancia», dice la propietaria de Poniente.
Unos vienen para bucear otros para jugar al golf en Playa Granada, todos para relajarse y disfrutar de la vida. Los campings de la Costa no son competencia, son amigos y todos se promocionan juntos. Ofrecen una parcela en la gloria.
Fuente original: Ideal.
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Una polémica que todavía está vigente
0Los autocaravanistas que en vez de situarse en los campings lo hacen fuera, por ejemplo en los aparcamientos de Playa Granada, son el caballo de batalla de estos establecimientos, que aseguran que ensucian con sus vertidos y que les hacen una competencia desleal. «Yo tenía un cliente que al ver a los autocaravanistas se ha plantado fuera», apunta Carmen López que la semana pasada llamó al Ayuntamiento de Motril para que se cumpliera, de verdad, la ordenanza que aprobó en septiembre y retirase estos vehículos de los alrededores de la playa.
Sin embargo, hay muchos detractores de esta ordenanza que prohíbe las autocaravanas. Solo las permite durante el día, sin que el vehículo esté ocupado y en lugares habilitados para ello.
Ahora 210 personas del Club Aire Libre Mulhacén y particulares han presentado sus firmas para mostrar su disconformidad con esta normativa municipal.
Los firmantes dicen que la ordenanza va «en contra de diversas sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional que amparan el uso de las autocaravanas como vehículos-vivienda, sin condicionar que esta utilización sea realizada dentro o fuera de campings o lugares habilitados».
Además dicen que como el Ayuntamiento motrileño no tiene habilitada ningún área para autocaravanas en su término municipal «eso obliga a entrar en algún camping de la zona con el consiguiente beneficio para sus propietarios».
Así, estas personas contrarias a la ordenanza dicen que los ayuntamientos pueden regular estos turismos creando «áreas de servicio para ellos que dispongan de toma de agua y alcantarillado, evitándose así los vertidos incontrolados». El Ayuntamiento de Motril tendrá que pensar si le parece acertada esta propuesta.
Fuente original: Ideal.
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Los seis bungalows del camping recibirán los nombres de castros celtas
0Las autocaravanas dispondrán de alcantarilladoEl camping municipal de Carballiño abrirá sus puertas en Semana Santa con el objetivo de captar el mayor número de visitantes. Una inversión de 43.000 euros permitirá renovar las cubiertas de los bungalows, que recibirán nombres de castros celtas.
La oferta turística de la villa del Arenteiro se verá reforzada durante la próxima Semana Santa con la definitiva puesta en marcha del camping municipal, ubicado en la margen izquierda del río Arenteiro y en las inmediaciones del Parque Etnográfico de Carballiño. Para conseguir captar un número importante de clientes, la Concejalía de Turismo editará y difundirá un tríptico informativo para promocionar las instalaciones, que combinan una zona de acampada -orientada a la época estivaly otra de bungalows que funcionará durante todo el año.
‘Coincidindo coa inminente apertura do recinto ós visitantes na primeira semana de abril, imos acometer unha serie de obras de aondicionamento e mellora das infraestructuras existentes na actualidade’, señala el alcalde carballiñés, Carlos Montes. Entre los trabajos pendientes destaca la instalación de sumideros en el área de acampada para el depósito de las aguas de lavado y fecales procedentes de las autocaravanas que los campistas estacionen en el entorno, de 7.000 metros cuadrados de superficie.
Presupuesto
Por otra parte, un proyecto solicitado con cargo al Fondo Estatal de Inversiones (FEIL) de este año permitirá la reposición de las cubiertas de paja de los seis bungalows ‘castrexos’ situados en la parte alta del camping, con un presupuesto de 43.000 euros, una cantidad cuya parte también será empleada por el Concello en la colocación de paneles de señalización. Carlos Montes comenta que ‘imos colocar unhas placas identificativas en cada un dos bungalós cos nomes dos castros prerromanos e celtas existentes na comarca carballiñesa’.
Así, la denominación genérica será ‘Castro de’ con las seis referencias respectivas a los asentamientos de Mosteiro, Mudelos, Penedo y Tedelle (Carballiño); San Cibrán de Lás (San Amaro) y Amarante (Maside).
Además, las instalaciones recibieron el visto bueno de asociaciones gallegas de campistas y de grupos de ‘boy scouts’ de Andalucía, en un primer estrenodurante el pasado año.
ORDENANZA
Tarifas entre 30 y 50 euros diarios
La Corporación municipal de Carballiño aprobó el pasado año una ordenanza específica para la gestión y utilización del camping, en la que se detallan los aspectos laborales y económicos que posibilitan su funcionamiento, que correrá a cargo del Concello durante los primeros cinco años tal y como fija la normativa vigente de la Xunta. Los precios de alquiler de las parcelas delimitadas en la zona de acampada varían dependiendo de la instalación de tiendas o el aparcamiento de caravanas, ‘pero unha familia pode pagar unha media de 30 euros diarios’, indica Carlos Montes. El espacio destinado a bungalows, de 3.500 metros cuadrados, tiene capacidad para alojar a un total de 30 personas. Una familia de cinco miembros abonará una tarifa aproximada de 40 euros al día.
Fuente original: La Región.























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